miércoles, 12 de diciembre de 2007

Pasado y futuro en Beijing.

Por razones de trabajo me está tocando viajar seguido a Beijing, y antes o después de cumplir mis compromisos laborales siempre me tomo un tiempo para descubrir más y más cada rincón de la ciudad como obsesivamente suelo hacerlo con cada lugar que visito. A medida que más descubro la capital del país más me atrapa y más ganas de permanecer más tiempo en ella me dan.

Es que Beijing a diferencia de Shanghai es una ciudad típica e históricamente China tanto en su pasado antiguo como en el pasado reciente, acá la propiamente dicha cultura China se siente a cada paso, todo lo contrario a Shanghai donde a cada paso se percibe su historia atípica dentro de China, totalmente ligada al influjo y legado de extranjeros. Por Beijing han pasado emperadores, conquistadores como el temido Gengis Khan, grandes pensadores, filósofos, artistas, comunistas desquiciados, maniáticos y megalómanos; fue centro constante de revoluciones que cambiaron la historia del país, fue quemada, reconstruida una y otra vez y para no dejar de ser coherente con dicho pasado, el futuro se sigue sembrando aquí más que en ninguna otra parte del país.
Al ser el centro de poder político de China, la ciudad alberga toda la movida cultural y de la ciencias sociales del país. Es ciudad de políticos, artistas, escritores, letrados y sociólogos entre otros. Acá se debate el futuro y se viene a luchar por el poder.

Con el advenimiento de los juegos olímpicos de 2008 la ciudad se está embelleciendo frenéticamente, parquizando, haciendo un intento descomunal (también por presión internacional) para combatir la eterna polución que vuelve al cielo gris casi todo el año, contratando a los estudios de arquitectura más prestigiosos del mundo para construir obras íconicas colosales; y por otra parte se está intentando reeducar (acaso occidentalizar?) a la gente haciendo entre otras cosas que dejen de orinar en la calle, escupir o eructar a los cuatro vientos.
Viéndolo desde afuera es como si China a través de este relevante evento quisiera demostrarle al mundo, y en mi opinión, a occidente, lo importante y lo fuerte que se está volviendo, como así también su capacidad de adaptarse para ser aceptada entre los países más poderosos del mundo. Ya hay una marcada tendencia de los chinos a querer dejar de ser sólo productores de los cerebros de occidente para empezar a ser ellos quienes crean, lo cual tiene sentido teniendo en cuenta de que ya hay varias generaciones de profesionales formados con más contacto con el mundo globalizado.

Pero en Beijing a pesar de que experimenta un crecimiento aplastante como el de Shanghai, se mantiene intacto ese ADN chino, está en sus calles, en su gente, en sus barrios, en esa vida china ligada a una ciudad que lo vivió todo.
Mi visita en noviembre fue fabulosa porque durante un muy corto período del año que abarca parte de octubre y noviembre, Beijing se "deshace"mágicamente de la polución que la tiñe y la asfixia todo el año y los días son radiantes, de cielos celestes hermosos y visibilidad perfecta en un otoño ya bien frío pero que baña la ciudad de un hermoso color amarillo.
A pesar de tener el paso y la congestión de una gran metrópolis y dadas sus colosales dimensiones el ritmo parece más relajado y la gente es más cordial (que en Shanghai). Uno puede perderse por los hermosos "hutongs" (barrios típicos pekineses generados a partir de la célula esencial, la tradicional casa-patio china) que perviven desde siglos atrás y retroceder mágicamente en el tiempo. Luego andar por los maravillosos parques y templos históricos y nunca cansarse de pedalear al "infinito" por sus kilométricas cuadras y anchos boulevares.
Una y otra vez visito la ciudad y no dejan de apabullarme sus dimensiones que lo hacen sentirse a uno bien pequeñito en gigantolandia donde todo es gigante. Y si bien este factor hace generalmente que en una primera visita la gente se sienta "desprotegida" o menos contenida y de en consecuencia una cierta aprensión hacia la misma, de a poco, visitándola más, redescrubiendo sus rincones más bellos y aprendiendo a capturar su esencia uno termina quedando cautivado por ese ADN.

Tengo el lujo de tener una amiga muy especial viviendo en Beijing y que su trabajo periodístico como corresponsal para la televisión australiana me lleva a conocer datos muy interesantes sobre los cuales hablaré más adelante. Pero el más curioso que les quiero contar es que en Beijing no está permitido tener perros más altos que 30 cm, a los que superen ese tamaño, en mayor o menor medida se los ejecuta! El argumento (como tantos otros pobres argumentos) dice que un perro de más de 30 cm sufre en un departamento. buenísimo no? que consideración por los caninos tiene el gobierno. Ahora empiezo a entender el por qué del tamaño de los pekineses, porque efectivamente, en Pekín todos tienen un pekinés (que perro de m........)

Interesantes y fuertes son los cambios y contrastes constantes que se viven todos los días en las ciudades de este país, que por un lado se muestra evolucionando económicamente a un ritmo incesante y vertiginoso con sus ciudades sofisticadas donde el consumismo no deja de crecer y donde se trata de mostar más y más poder; y por otro lado un país igualmente pobre de economía rural, con sus recursos naturales altamente contaminados por la desmesura del crecimiento industrial y donde todos los días a todos los niveles la censura intenta vendar los ojos y tapar los oídos a quienes quieren ver y oír; oprime a los que se rebelan y viola brutalmente los derechos humanos de quienes no quieren rendirse al sometimiento. Cosas que abordaré más adelante de ser posible, ya que esto que uds. leen hay alguien por aquí que trabaja para encargarse eventualmente de leerlo y accionar, por eso debo ser muy cuidadoso, al menos si me quiero quedar acá.

En las fotos verán más legado histórico y algunas de las obras nuevas e icónicas. El impresionante nuevo estadio olímpico, conocido como el "nido de pájaros" (de donde fue efectivamente tomada la idea para el mismo) diseñado por Herzog & De Meuron (suiza). la torre de la CCTV y la TVCC la única emisora de TV de China totalmente ligada al aparato propagandístico del gobierno, diseñado por OMA Office for Metropolitan Architecture (Holanda) y la nueva ópera de Beijing de Paul Andreu (Francia).
Todas estas, entre otras, obras que dejan caer la mandíbula al piso.

Noviembre.Panorama de atardecer sobre la "Ciudad Prohibida"
Noviembre. Atardecer sobre Beijing desde Jingshan park.
Muros del viejo Beijing.
Jardines del templo de Confucio.
Templo de Confucio
Templo de Confucio
Arbol estresado. Templo de Confucio
Confucio
Paseo dominical
Detalle. Templo del Lama.
Detalle. Templo del Lama
Detalle. Templo del Lama
Detalle. Templo del Lama
Templo del Lama.
Jingshan Park.
La mejor condena para un militar. Hacer guardia a -10ºC
Muro perimetral de la "ciudad prohibida" sobre Chang'an
Otoño.Otoño amarilloOtoño Verde
Siesta en el barrio ruso.
Buscando algo.
Jugando a las cartas bajo el calorcito del sol a sólo 3ºC
No es el aeropuerto, es una estación de Metro.
Hora pico. Metro de BeijingCaminando al futuro.
El nuevo estadio olímpico. El "nido de pájaros".
El nuevo estadio olímpico. El "nido de pájaros".
El nuevo estadio olímpico. El "nido de pájaros".
El nuevo estadio olímpico. El "nido de pájaros".
El nuevo estadio olímpico. El "nido de pájaros".
Obrero del nuevo estadio olímpico. El "nido de pájaros".
Obrero adolescente en el nuevo estadio olímpico. El "nido de pájaros".
Obrero en el nuevo estadio olímpico. El "nido de pájaros".
Cubierta del nuevo estadio olímpico. El "nido de pájaros".
Nueva sede de la CCTV ( única emisora televisiva de China.)Nueva sede de la CCTV ( única emisora televisiva de China.)
Obreros colgando de la estructura a 2ºC
Colgado de la estructura a 2ºC
Avance en diciembre (con polución de vuelta)
Opera de Beijing.
Avenida Chang'an
Avenida Chang'an
Otoño amarillo. Chaoyang.
Otoño amarillo.
Calle de las comidas en Wanfujing.
Viejita en bici a -7ºC.
Bicicletas raras.
Bicicletas raras.
En Pekín, todos tienen un pekinés.
o perros pequeños muy extraños también.
Polución. Diciembre.
Polución o resfrío.Hutong.Las calles? se cruzan casi siempre: por arriba...
...o por abajo... Agotador !

martes, 4 de diciembre de 2007

Materialismo y espiritualidad en Hong Kong

Hace un par de meses estuve de vuelta una vez más en mi metrópolis favorita del mundo, Hong Kong, sobre la que ya tanto he escrito en este blog en ocasiones anteriores, y aproveché como siempre para seguir descubriéndola hasta el último rincón.

Como ya conozco esta ciudad casi tanto como Buenos Aires, esta vez me dedique a visitar barrios e islas aledañas. Hong Kong se erige en una serie finita de islas y pequeños archipiélagos montañosos y selváticos que se desprenden de China continental sobre la bahía del Mar de China. Cada uno de ellos alberga su propia atmósfera particular y juntos dan como resultado a esta tierra de grandes contrastes entre rascascielos acristalados de última generación, tiendas de extremo lujo, vecindarios sucios y de gran hacinamiento, refugios espirituales, asentamientos de inmigrantes ilegales de todo Asia y Africa y poblados pesqueros en los cuales la forma de vida quedó detenida en el tiempo unos siglos atrás y a los cuales paradójicamente se llega en los subtes de la más alta tecnología en unos pocos minutos y desde uno de los centros financieros más poderosos del mundo.

Y es esa suerte de contrastes fuertes a un paso frenético de metrópolis y en una situación geográfica incomparable lo que más me atrae de la ciudad. Su vida, sus colores, su intensidad, pero también tiene algo que la diferencia del resto y es el poder encontrar en ella una fuerte raíz espiritual que pervive aún entre tanto boom económico que esta ciudad parece nunca dejar de lado. La ciudad y zonas aledañas están dotadas de templos tanto budistas como taoístas que surgen como bellos y pacíficos espacios de refugio a la vida del consumo y el materialismo. En ellos uno puede abstraerse completamente en el silencio absoluto entre las montañas y el mar.
En la isla Lantau, la cual visité esta vez, se encuentran dos hermosos templos budistas junto con un ícono de Hong Kong, el Buddha gigante de bronce, el más grande del mundo, sentado en la cima de una montaña y contemplando la isla entera. Estos, junto con un puñado de otros templos esparcidos en las islas remontan una dimensión espiritual muy linda y que es digna de ser vivida al visitar la ciudad.

Agrego esta vez un par de fotos de los llamados "mid-levels" o niveles intermedios sobre los cuales ya he hablado en el pasado. Les recuerdo: cómo en Hong Kong no cabe un alfiler y su verticalidad da vértigo, lo que hicieron para movilizar a las masas en horizontal es crear estos puentes que van entrando y saliendo de todos los edificios a un nivel intermedio y por los cuales uno puede recorrer la zona de "Central" entera sin tocar la vereda ni detenerse a esperar un semáforo y en el camino ir pasando por decenas de tiendas de lujo que se encuentran en los tramos que atraviesan los edificios.

Con tanta devoción por esta ciudad algunos se preguntarán por qué no vivo ahí en vez de aquí en Shanghai, bueno, eso es para otra entrada aparte en este blog.

Por el momento, en esta entrada los dejo con mis últimos panoramas y las fotos de esta ciudad que tanto amo.

Cada noche a las 20 hs. el festival de la música y las luces
Vista desde "hong kong trail"
Vista desde "hong kong trail"
Vista desde "hong kong trail"
Vista desde "hong kong trail"
Vista de "Central" desde Kowloon
Vista de "Central" desde Kowloon
Vista de "Central" desde Kowloon
Vista de "Central" desde Kowloon
Lámparas chinas a lo largo del paseo de las estrellas. Kowloon.

Templo budista de la isla Lantau.
Campana. Templo budista de la isla Lantau.
Dragón. Templo budista de la isla Lantau.
Vista del Buddha gigante desde el templo budista de la isla Lantau.
Lámparas. Templo budista de la isla Lantau.
Buddha gigante. Isla de Lantau
Buddha gigante. Isla de Lantau.
Isla de Lantau
Isla de Lantau


Arbol deprimido. Hong Kong island.
Mid-leves (niveles intermedios)
Queen's road en Wan Chai en panorama ojo de pez
Vecindarios de lujo. Torres entre 65 y 80 pisos. Central. Hong Kong Island.
Vecindarios de lujo. Torres entre 65 y 80 pisos. Central. Hong Kong Island.
Vecindario típico de Kowloon en Tsam shui Po
Vecindario típico de Kowloon en Tsam shui
Vecindario típico de Kowloon en Tsam shui Po
En el subte, leyendo queeeé ????

lunes, 22 de octubre de 2007

Cri cri. Lucha de pequeños titanes en Shanghai

En mi necesario hábito de explorar e inmiscuirme hasta lo más hondo de las ciudades que visito o en esta, en la que vivo, andaba el otro día en uno de mis casi ya inexsistentes días de descanso, por los callejones más viejos de Shanghai y el camino de varias horas a la deriva me llevó al sub-mundo de la clandestinidad y la ilegalidad. Derivé en un peculiar mercado donde se venden sólo insectos y bichos raros. Ni bien cruzo el umbral de entrada, el sonido estridente de millones y millones de grillos, langostas y quien sabe que más, invadía mis oídos y me trasladaba en tiempo y espacio a algún ecosistema salvaje. Encerrados y expuestos en pequeños frasquitos transparentes con pequeños agujeritos o en artesanales frascos de cerámica gris o en latas de hojalata o en tubos de caña de bambú, millares de insectos vivientes, principalmente grillos, están a la venta por unos pocos yuanes. No es precisamente esto lo que me llamó la atención ya que he estado en sinfín de lugares así en Asia, ni tampoco nada tiene esto de clandestino ni ilegal; hasta que en uno de los rincones del mercado avisto un misterioso tumulto de hombres aglutinados; inmediatamente pienso que están timbeando a las cartas o al ma'jang como es habitual y si bien este es un escenario frecuente de todos los días, decido acercarme para ver uno más. Me acerco, me filtro como puedo entre varios chinos sudorosos a ver qué hay y para mi total sorpresa me veo ante un gran espectáculo en la clandestinidad. Sobre una mesa rodeada de hombres exaltados en un puestucho de chatarra iluminado por un agonizante bulbo incandescente, se posiciona el ring de acrílico transparente; a su lado, en una pequeña balanza electrónica se pesa a los contrincantes, alrededor, corren las apuestas, la emoción me lleva a entrar en la misma. Los retadores, dos grillos, son arrojados uno a cada lado del estadio. Sus entrenadores los "torean" con unas varillas ultra finas de madera con pelos en la punta, les friegan la cabeza y las antenas con un movimiento veloz, los provocan, los erizan, los grillos se enervan, se encuentran, chocan, baten sus alas ardientes de furia y comienzan a luchar. La gente se exalta alrededor, cuando buscan alejarse, los entrenadores vuelven a agitarlos hasta que vuelven al choque, se ensañan entre sí, se prensan las cabezas entre sus patas, el grillo perdedor deserta la lucha o pega un salto fuera del ring, las ganancias se reparten, me llevo 30 yuanes extra a casa. LLega la ley, un par de policías aburridos forzados a hacer cumplir las leyes y en contra de una notable voluntad natural de disfrutar del mismo espectáculo, dispersan a la pequeña multitud, los pequeños titanes se meten sigilosamente de vuelta en sus frasquitos, y todo vuelve a la normalidad, aquí no pasa nada. 10 min mas tarde, la lucha comienza de vuelta y las apuestas corren nuevamente..... un domingo común y corriente en los rincones de Shanghai.

Potenciales mascotas en el mercado de los bichos.
Las tortugas extrañísimas también se aburren.
Grillos sonoros para la cartera de la dama o el bolsillo del caballero.
Eligiendo el grillo perfecto para llevar a casa.
Los grillos en su hábitat artificial, con platito de agua y de comida.
Minuciosa selección de grillos.
Esperando la lucha
Pesando a los retadores.

Entrando al ring.Precalentamiento y tensión.Tanteando a los nuevos retadores.
Corren las apuestas.

"toreando" a los titanes y despertando su furia.
El encuentro
La tensión en el aire.
La lucha.

Si no pagás te rasguño.