miércoles, 29 de diciembre de 2010

Una voz en el teléfono

Si hay algo que puede interrumpir el sueño inesperadamente en las noches de hotel en China, es el teléfono. En los hoteles de las ciudades, chicas y grandes, sobre todo aquellos hoteles de entre 2 y 3 estrellas que parecen ser principalmente utilizados por viajeros de negocios, parece haber consenso en que los huéspedes merecen disponer de servicios para saciar la soledad de sus noches. Es por eso que siempre cuando los hombres creemos que estamos solos en nuestra vacía habitación, es cuando alguien en nuestro hotel, cual ángel de la guarda, está velando por nuestros sentimientos y nuestras posibles necesidades. Gracias a ellos, el teléfono suena a cualquier hora y una joven de voz suave y muy dulce nos pregunta si necesitamos masajes. Ahora, creo que todos llegamos a cierto punto en nuestras vidas en el que sabemos que a menos que estemos en un SPA cinco estrellas en algún paraíso tropical y lo hayamos específicamente solicitado de antemano, masaje no significa dos manos fuertes que trabajan sobre los músculos del cuerpo, sino que buscan masajear otras partes debajo de la cintura por una suma determinada.
Hablando en serio, este es un tema realmente molesto y evidentemente los hoteles están íntimamente conectados con los que controlan la prostitución local, si es que no son ellos mismos los que lo hacen. Lo que me resulta más insólito de todo luego de haber estado en varios hoteles en diferentes ciudades durante mis viajes de trabajo, son las horas a las que esta gente cree que uno usaría dicho servicio. Si bien los llamados son generalmente entre las 22 y las 24 horas, en particular en Beijing me han llamado a las 2am, 4am (lo cual implica cortar el sueño) y la mayor incógnita, a las 7am y a las 9 am. Yo entiendo que crean que uno podría elegir su momento sexual entre las 22 y las 24 horas y/o quizás a las 2am o las 4am, pero de ahí a que piensen que una persona vaya a levantarse a las 7 am y comenzar su día con sexo pago o peor aún, a las 9am rentar un polvito antes de irse a trabajar me parece insólito por no decir ridículo. De veras, ¿quién se levanta a las 7 u 8 am y ordena una prostituta para el desayuno? Si hay alguien que lo hace, por favor dejen el comentario en este blog (anónimo permitido) y me desasnan de esta incógnita. Quizás la mejor anécdota fue cuando recientemente me llamaron una mañana a las 9.10 y todavía no me había levantado cuando suena el teléfono y me despierta esta hermosa voz femenina. Mi chino funciona sólo cuando estoy bien despierto y debido a la hora creía que era el servicio despertador del hotel, el cual estaba previsto para más tarde, a lo que a la oferta de masaje respondo cordialmente entre dormido: “sí, sí, perfecto, perfecto, gracias” en chino. Me levanto, ya que me habían despertado, y a los 15 minutos cuando salía del hotel con mis colegas lo primero que comentan es que los habían despertado para el servicio de señoritas y es cuando instantáneamente me detengo y les digo: ¿servicio de qué?.....Miré para atrás y pensé, qué suerte que la chica no me va a encontrar en el cuarto!
Como si el teléfono fuera poco, todos los días se encargan de tirar la tarjeta debajo de la puerta, promocionando unas jovencitas chinas con un busto que sólo es posible de creer (de una china) luego de haber tomado tres dósis de alucinógenos. Es decir, las chinas tienen muchos dotes pero no ese precisamente. Lo más interesante de estas tarjetas es que aclaran que el servicio incluye factura. Me pregunto si se podrán deducir impuestos a fin de año o la empresa pedirá el recibo para pagar por el servicio solicitado por los empleados? También pueden regocijarse con el chinglish.
Ya a otro nivel, los hoteles de 4 estrellas, especialmente los de ciudades de pequeña escala, donde generalmente son hoteles manejados por el gobierno local, donde se alojan principalmente funcionarios y/o empresarios que son invitados por los gobiernos locales para reuniones con las autoridades, el nivel es más sofisticado. En general estos hoteles, como en el que me tocó parar en la ciudad de宜宾(Yibin), tienen muy cerca, o a veces conectado al mismo hotel, un bar o karaoke con una pasarela en el centro al mejor estilo desfile de modelos y alrededor mesas para sentarse rodeadas por los tradicionales recintos VIP que se encuentran en todos los bares y restaurantes de China. En medio de un clima festivo, música, guirnaldas, anfitrión presentando por micrófono y un batallón de hombres sentados bebiendo, decenas de chicas jovencitas y preciosas desfilan por la pasarela muy sexys y vestidas muy provocativamente, bailando y sonriendo. Todas ellas llevan un cinturón del cual cuelga un número. El número con el cual, desde las mesas, los hombres las podrán identificar para ordenarlas a gusto.
Es en este tipo de lugares dónde he visto por primera vez el lado oscuro de las relaciones de pareja entre los chinos, tema que abordaré en profundidad más adelante en un artículo dedicado. En este bar me encontraba por compromiso junto a uno de mis jefes y tres colegas más, todos casados o con novias. En su noche de escape durante nuestro viaje de negocios me arrastraron allí y con total avidez miraban a las chicas y comenzaban a ordenarlas. La gente encargada del bar nos las traía una a una a nuestro espacio VIP como cual objeto que queremos ver de cerca para saber si comprar o no. Así fueron desfilando mientras todos me incentivaban a elegir con palmadas en la espalda y se alarmaban ante mi repetida negativa. Frustrados por mí y finalmente rindiéndose, uno a uno se fue yendo con su elegida y por algún tiempo mi jefe pensó que la única explicación de no querer eso y tampoco tener novia es que probablemente fuera gay.
Pero ¿cómo hacer entender que uno no necesita pagar por sexo y mucho menos cuando se trata de chicas pobres que no les enseñaron a buscar otra opción y llegan, o son enviadas, de sus pueblos a las ciudades para ser explotadas por los que más tienen? Eso, en mi opinión, no es ni más ni menos que otra forma de abuso.
Por el momento, me voy a dormir, y seguiré desconectando el teléfono.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Arquitectura egoísta y malparida

Al fondo. Torre de la CCTV. Diciembre 2010

Es bien sabido que los arquitectos solemos tener ambiciones egoístas, es decir, nos gusta imponer lo que a nosotros nos gusta y no muchos suelen considerar lo que los usuarios finales de nuestras obras, los no arquitectos quieren. No voy a entrar en una discusión eterna y subjectiva que existe en nuestra profesión quizás desde su existencia y que se hizo más fuerte que nunca desde el modernismo de los años 20'. El punto de este post es esta tendencia de los arquitectos, obviamente los más famosos y talentosos más que ningún otro, de no sólo usar la arquitectura para innovar y proveer mejor calidad de vida construida para nuestro mundo sino de alguna manera pasar a la historia a través de sus obras y perpetuarse en el panteón de la historia de la arquitectura, ignorando los deseos y las verdaderas necesidades de la gente común. Este es un "problema" del cual no pocos famosos están exentos.
Cuando estos arquitectos se fusionan con la ambición de un país, más precisamente un gobierno como el Chino, que se desespera por asombrar al resto del planeta con su apabullante crecimiento a través de hitos arquitectónicos, se juntan el hambre con las ganas de comer y el cocktail puede resultar explosivo, a veces para bien, otras para mal.
En este caso voy a contar el caso trágico de la torre de la nueva sede central de la CCTV, el canal nacional del gobierno chino, que incluye más de 14 canales oficiales, todos reproduciendo la propaganda política que el gobierno impone, pero ese es otro tema. Dicha entidad es símbolo y representante del país y su partido comunista gobernante y como tal, su nueva sede en Beijing debe impresionar al mundo. Para ello llamaron a concurso y uno de los más innovadores y trascendentes estudios del planeta, OMA de Holanda ganó con una propuesta realmente impactante. El planteo de base fue que había que experimentar con modos nuevos de revolucionar el diseño en la arquitectura de rascacielos, ya que la misma según ellos se ha transformado en monótona y repetitiva, y siempre siendo la máxima altura la mayor aspiración de los mismos.
La propuesta de OMA consta de dos edificios, el primero la sede la CCTV y a su lado un edificio que incluye un centro cultural de televisión y el lujoso hotel Mandarin. El primero siendo el hito arquitectónico fue oficialmente inspirado en los "caracteres chinos" (es lo que usualmente nos gusta decir a los arquitectos para justificar los desajustes de nuestra mente y disfrazarlos de magníficas ideas). Un rascacielos de forma revolucionaria, totalmente atípica y un desafío estructural inimaginable. 8 años de construcción, un presupuesto inicial aleboso, 850 millones de euros, 234mts de altura y 54 pisos. Parte del edificio flota en el vacío de manera increíble.
Su edificio acompañante es como un hermano bobo a su lado, un edificio más típico pero con una forma también bastante atípica. Ambos, en conjunto forma un predio de una manzana completa, en dimensiones de Beijing por supuesto, colosales.

Torre de la CCTV Septiembre 2009

He tenido la suerte de ver el avance de esta obra durante sus dos últimos años de construcción y aún hoy yendo repetidas veces a Beijing por trabajo la sigo viendo. Es un edificio realmente impactante e igualmente lo fue su proceso de construcción donde se podía ver a los obreros colgando en el vacio a 230 metros de altura mientras se iban montando las gigantescas piezas del complejísimo entramado estructural. Algo así como un verdadero rompecabezas en 3D donde cada pieza tenía su lugar correcto o sino jamás sería completado. Un edificio desafiante de la gravedad, un maravilla desde el punto de vista de la ingeniería y para muchos desde lo arquitectónico.
Algunas etapas de su construcción

Pero llegó el final del año nuevo chino en febrero de 2009 y casi coincidiendo con la tan esperada inaguración de ambos edificios (aún estando vacíos pero casi completamente terminados)cuando a raíz de un fabuloso festejo de fuegos artificiales (ilegal según el gobierno) con la intención de celebrar ambos episodios, una cañita voladora se les desvía y prende fuego el segundo edificio, el cual, al cabo de unos minutos deviene en un infierno en la tierra y se desvanece en un desgarrador incendio.
Infierno en la torre. Esta no es mía ya que no estaba allí.

Luego de horas los bomberos combaten el fuego durante la noche entera y el hotel de lujo Mandarin, hermano del de la CCTV quedó casi completamente pulverizado por el fuego. Cientos de millones de dólares hechos humo en un puñado de horas.....literalmente hablando. Así, es como aún hoy, Diciembre de 2010, casi dos años más tarde del incendio, luce la torre
Septiembre 2009
Septiembre 2009

Lo que sigue después de la tragedia es quizás aún más trágico y es cuando pone en mayor evidencia las falencias de emprendimientos así. En principio, los reportes dicen que la manera ultra veloz y espeluznante a la que se consumió el edificio fue debido a la onerosa cubierta de zinc y aluminio que envuelve el edificio, la cual le da ese look tan fabuloso que los arquitectos buscaban (luce de primera, pero ojo con el fuego, no?) . Luego del incendio comenzó la investigación para determinar qué sería entonces del futuro del edificio. Se reconstruiría? se demolería? se repararía? Comenzaron a hacerse decenas de peritajes sobre la estructura y hoy en día todos parecen concordar con que la estructura no sufrió daño permanente, con lo cual podría repararse el resto, pero fijénse aquí viene el problema, los mismos que dicen aquello son los mismos que no quieren poner la firma para asumir la responsabilidad. Complicado, no? Lo más lógico entonces sería pensar en demoler y arrancar de cero, pero se determinó que no se puede porque la estructura del edificio está cosida con la del gigante de al lado y mutuamente se aseguran la estabilidad. Más complicado, no? Entonces, no se puede reparar porque nadie se quiere hacer cargo, no se puede demoler porque de hacerlo se cae el de al lado. Así es que al día de hoy, luego de casi dos años, el horizonte urbano de la zona más moderna y cara de Beijing, dónde 1m2 puede llegar a costar 10 o 20.000 dólares, incluye un esqueleto fiero destrozado por el fuego y para el cual aún no tienen un destino definido.

Pero la flamante torre de la CCTV sigue ahí, luciéndose espectacularmente en el horizonte de Beijing, un verdadero hito, un hito que hasta el día de hoy, está ocupado al mínimo. Pero cómo? dirán, si a ese no le pasó nada. Es cierto no le pasó nada, pero en ese edificio nadie parece querer trabajar. Por empezar la CCTV, la cual ocuparía la mayor parte del edificio trasladando su sede central allí, jamás lo hizo, a cambio trasladaron algunas oficinas las cuales ocupan quizás una infinitésima parte de este edificio que en su totalidad tiene 473.000m2
Los demás solitarios ocupantes son principalmente empresas extranjeras, los chinos realmente no quieren trabajar allí. Yo no soy una persona impresionable, pero hace poco me paraba delante del edificio, lo miraba y pensaba, no cualquiera podría trabajaría sentado en una oficina ubicada en ese gigantesco voladizo flotando sobre el vacío a más de 200mts de altura. Se podrá trabajar cómodo, sabiendo que el piso de nuestra oficina no tiene apoyo firme sino que está flotando en el vacío? . Los arquitectos probablemente no pensaron en aquellos factores subjetivos que afectan a la gente. Quizás en su afán de lograr algo único, escultórico, algo que cambie el destino de nuestras ciudades abarrotadas de torres tan "monótonas, aburridas y poco imaginativas" que ocupan nuestro espacio urbano desde hace un par de siglos, lograron un edificio que la verdad, luce fantástico, una pieza escultórica, provocativa, pero en la que aparentemente casi nadie en China quiere habitar, por el contrario, las torres monótonas (y las hay bien feas) de los alrededores están habitadas al 100% y no se consigue ni un lugar disponible en el cual montar una oficina.
La nota de color para cerrar con esto vuelve a la inspiración de los arquitectos en los caracteres chinos. Se ve que no les salió muy bien la bajada a la realidad, ya que al pasear con mis colegas (chinos) en los alrededores de la torre se reían del apodo que la gente común le puso a esta gran interpretación holandesa de los caracteres chinos; los chinos le llaman: la VAGINA!* (en determinados ángulos los chinos ven a este edificio como a una mujer en cuatro patas con un gran agujero en el medio). Fabuloso!

*no uso la palabra vagina como una formalidad sino que es la traducción literal de la palabra en chino.

domingo, 17 de octubre de 2010

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Compartiendo. Xishan

   Si hay algo que me gusta de viajar por el mundo es poder aprender y experimentar los diferentes modos que cada cultura tiene para agasajar a sus invitados, y la manera de agasajar de los chinos es invitando a comer.
   La comida o mejor dicho el acto de comer, es en China quizás el punto más fuerte de cohesión social. Hay otros, como los tantos juegos de mesa que uno ve por las calles de todos los pueblos y ciudades, pero la comida, sea el almuerzo o la cena o la segunda cena, son momentos especiales del día donde los chinos se reúnen no sólo a comer sino también a socializar, porque es extremadamente raro ver gente sentada sola comiendo como uno ve en occidente. Sea trabajo, encuentro de amigos, de familia, de cumpleaños, de casamiento, de nacimiento, cerrar un contrato, etc, no importa ni el día ni la hora porque siempre hay una excelente excusa para salir a comer. Es una costumbre muy fuerte entre los chinos, quizás más fuerte que en todos los demás países por el grado de frecuencia con el que se hace acá. Es un acto social, un medio de relación y curiosamente, también a diferencia de otros países como los latinos, la mayoría de las veces todo el intercambio transcurre durante la comida y no durante la sobremesa, la cual generalmente es muy corta o directamente inexistente. 
    Una de las cosas que a mi parecer sobresale de esta costumbre, es el acto de compartir. La comida en China, en todos los estratos sociales se comparte, la gente comparte la comida y comparte su vida através de ella, esto se ve en todos lados, tanto en la extrema pobreza de la China rural hasta la lujuria y la onerosidad de los ricos en las grandes ciudades. Y aún en los estratos más pobres es muy pero muy difícil encontrar gente que pase hambre si es que se puede encontrar.
    Siendo esta la costumbre social más fuerte en el país no es casualidad que también sea el modo de agasajo elegido para el visitante. Y es un agasajo verdadero, cuando un chino invita a comer se come a lo grande, no importa el presupuesto, se ordenan decenas de platos diferentes, sea en un restaurant de alto rango o de bajo dependiendo quien invite, no se escatima. Y esto dejenmé decirles que es un gesto hermoso que tienen hacia a uno. Muchas veces me ha tocado ser invitado por gente que tiene muy pero muy poco y sin embargo eso no los limita, es una genuina demostración de afecto y de recibimiento cuando un chino invita a comer, sea rico o sea pobre, y eso se siente muy adentro. Curiosamente es mucho más difícil penetrar en la intimidad. Me han invitado a cenar centenas de veces desde que vivo en China, pero muy raramente me han invitado a la intimidad de sus hogares. Hay ciertas y muy probables teorías por las que esto puede ocurrir y tiene que ver con lo que ya he escrito en este blog sobre "perder cara". Quizás a la que yo más adhiero es la que explica que el chino promedio, sobre todo el de clase media y baja en general no suele invertir en su hogar tanto como en otras cosas como un super teléfono celular, un buen auto, ropa y accesorios caros y claro, gastar mucho en salir a comer. Como resultado de esto muchos viven en hogares que quizás ellos no consideran que estén a la par del estandard de quien invitan. Esto es muy común y toca más de cerca a los occidentales porque involucra cierta especulación por parte de ellos de que uno está a un estandard más alto. Claro que es el caso particular de las clases bajas y disminuye a medida que el poder adquisitivo aumenta. Aún así, llegar a la intimidad del hogar no ocurre tan simplemente en ninguna clase. De las puertas para afuera sin embargo, sea el agasajo, la demostración de preocupación, de afecto y de ayuda son totales y estas cualidades son las que hacen que uno se sienta siempre muy contenido dentro de este país. 

jueves, 8 de julio de 2010

Los vestigios de la tragedia

Fragmento de la ruta original

En mayo pasado y casi coincidiendo con el segundo aniversario de la catástrofe, me tocó recorrer la totalidad de la región que fue hecha trizas por el devastador terremoto del 12 de mayo de 2008 que midió 8 puntos en la escalar Richter y dejó un saldo de aprox 69.000 muertos 18.000 desaparecidos y 375.000 heridos y se estima que hasta unas 11 millones de las 15 que habitan la región quedaron sin hogar, cifras por demás escalofriantes. 

   El no haber vivido ese momento en persona aleja infinitamente de poder entender qué se siente atravesar una catástrofe, pero visitar la zona en cuestión, incluso dos años después me dió al menos una idea de la magnitud de la misma. Y la verdad es que hay que recorrer ese lugar para darse cuenta.  

   

Pueblos arrastrados por el río

    Desde su mismísima situación geográfica la región invita a la peor de las tragedias en caso de terremotos, aludes, avalanchas. Los el camino serpenteante de 100km que une la ciudad de Dujiangyan 都江堰 con la ciudad de wenchuan 纹川bordea un río que por momentos es furioso, que forma un valle estrecho rodeado por montañas que a medida que uno avanza hacia el norte se vuelven más y más altas y verticales. Por momentos el valle se abre en grandes reservorios de agua pero a largo de la mayor parte, la sensación es la de transitar por la base de una zanja angosta encerrada por paredes monumentales, y es a lo largo de este camino, el único, donde se encontraban los pueblitos. La mayoría de ellos quedó sepultado completamente, la única ruta que existía quedó totalmente destruida y hoy, transitando por el camino nuevo se pueden ver algunos de los fragmentos en ruina que quedaron de la ruta original. Las imágenes erizan la piel. Puentes partidos al medio con trozos clavados en el río, túneles sepultados y lo peor de todo, los escombros de pueblos enteros alguna vez habitados, hoy devenidos en pueblos fantasmas y en ruinas. Los 100km son un museo natural de las tragedias que nos trae la naturaleza.
 Este paisaje que por cierto es impactante y hermoso, se volvió un arma letal a la hora del terremoto, las paredes de las montañas se comenzaron a desmoronar de a trozos gigantescos, miles y miles de toneladas de piedras cayendo directamente sobre los pueblos inmediatamente al pie de las mismas. Hoy mismo se pueden los cráteres gigantes calados en las mismas.

A la derecha, montaña desmoronada

En el centro, detrás de la ruta/puente reconstruida, montaña partida.

Pueblo reconstruido y montaña calada cuyo desmoronamiento sepultó al pueblo. 

   El trabajo de reconstrucción no es ni más ni menos que admirable, se han reconstruido pueblos y pequeñas ciudades desde cero , muchos han sido terminados, otros continuan en incesante avance. La velocidad de la construcción es apabullante y teniendo en cuenta la dificultad de la situación geográfica esto tiene un mérito extra muy valioso.  Tal ha sido el avance que en muchos fragmentos del trayecto es hasta difícil de creer que ahí ocurrió una tragedia semejante.
    La pequeña ciudad de Yingxiu 映秀 fue el exacto epicentro del terremoto y como tal fue hecha trizas literalmente y la recontrucción que está siendo llevada acabo es total. Una vez finalizada la misma incluirá varios museos y monumentos para la memoria. Hoy todo es grúas y decenas de edificios cubiertos por andamios.  La tarea de ingeniería vial no es menor, la principal ruta que conecta la región ha sido reconstruida en su totalidad y paralelamente se están completando túneles de hasta 4km de largo y varios puentes.

Reconstrucción

Reconstrucción

Reconstrucción de pueblos enteros

  La región es esencialmente un caos ya que el incesante tráfico de camiones, principalmente hormigoneros hace la experiencia (para uno que viaja en bicicleta) bastante estresante. Ruido, polvo, arena, piedras, todo flota en el aire, cortes, desvíos, túneles sin luz, subidas, bajadas.  Y gente. 
  Y la gente, mucha aún vive en pequeños asentamientos para refugiados que fueron levantados luego del tragedia y se encuentran dispersos a lo largo del camino. Allí esperan pacientemente el final de las nuevas construcciones para ser trasladados y poder comenzar a reconstruir sus vidas. Naturalmente la gente lleva en sus miradas un fuerte dejo de tristeza y es de entender, teniendo en cuenta que prácticamente cada sobreviviente, no sólo sobrevivió a la experiencia traumática sino que debe sobrevivir día a día a la pérdida de uno, muchos o incluso todos sus seres queridos en la catástrofe, y de por sí la totalidad de sus posesiones. 

Refugiados

Campo de refugiados.


Campo de refugiados

    Una vez más destaco que el esfuerzo de reconstrucción es impresionante y muy valorable por parte del gobierno y las partes involucradas ( wow, leánme diciendo algo bueno de los políticos, ni yo me lo creo) . Al menos, dentro de la gravedad de la situación, al menos hay un respaldo para esta gente y es notable. Estas imágenes son positivas en comparación a las zonas arrasadas por el Tsunami de 2004 que recorrí en Sri Lanka en 2006 dónde aún, luego de dos años todo se encontraba en ruina y nadie parecía preocuparse por cambiar la situación.

Esperando

A la izquierda, camino nuevo, a la derecha, camino original sepultado

Pueblo inundado y desaparecido 
    

Reconstrucción

Reconstrucción

Recuerdos de la tragedia. Alguna de las tantas rocas que sepultaron pueblos enteros

Mallas contenedoras de derrumbes

Problemas de infraestructura que aún no se sortean

 
  


Patada Mundial

    No sólo no me gusta el fútbol, sino que lo odio, los motivos escapan a los fines de este blog así que los obviaré. Pero mucha gente me pregunta sobre la importancia del mundial de fútbol en China.

  A los chinos les gusta mucho el deporte, no tanto el practicarlo como el verlo a modo de entretenimiento y el fútbol no es la excepción. La repercusión del mundial de fútbol es muy alta, no tanta como la que quizás tiene un país tradicionalmente futbolero, el fútbol aquí no detiene un país entero, como suele ocurrir en mi país de origen, pero la gente definitivamente se hace su tiempo y espacio y acomoda sus agendas para poder seguir los partidos.
  Quizás la peor desilusión que experimentan los chinos conmigo es cuando respondo con indiferencia sobre temas de fútbol, los cuales ignoro completamente. Ya suficiente tener que cargar con la cruz de un nombre, Maradona, a donde quiera que vaya. Y cómo si eso fuera poco ahora parece sumarse otro, acá se pronuncia MESHI MESHI y cada vez que me lo nombran esperando una reacción de mí, me digo a mí mismo: "NO NO NO, otro mas??? cuándo se va a acabar esta pesadilla?." Pero algo sí rescaté de Maradona y fue su apoyo incondicional a las Abuelas de Plaza de Mayo durante este último mundial, el cual considero un acto encomiable y digno de ser aplaudido y apoyado. Con dicha movida se ganó todos mis porotos y espero que haya llevado a muchos argentinos y quizás latinos a poner la cabeza donde REALMENTE importa! 
  En fin, no voy a desperdiciar muchas palabras, en China el fútbol es muy importante y conocen a todos los jugadores y Argentina es lejos uno de los favoritos, sino el más favorito de los chinos y cuando el favorito hace el ridículo total ante otro equipo, así es como sale en los diarios también.
 

NOTA: No, no siento orgullo porque para mí el amor por nuestra tierra nada tiene que ver con un deporte. Como argetino siento orgullo por Ernesto Sábato, Borges, Cortázar y tantos otros y no por alguien que patea una pelota como bobo de un lado para el otro. Cuestión de gustos.  

 
  

miércoles, 7 de julio de 2010

Marzo amarillo y luminoso

   El invierno en Chengdu parece una temporada interminable. Día tras día, semana tras semana, mes tras mes cubiertos de un manto gris casi permanente, apenas unas leves lloviznas humedecen el cielo, pero ni siquiera llueve. Y lamentablemente, Chengdu al igual que tantas otras ciudades, incluida Shanghai, sufre de no ser considerada una ciudad realmente fría por lo tanto ningún edificio está equipado con sistemas de calefacción y el mismo está limitado a los aires acondicionados de ciclo invertido o radiadores eléctricos. Ninguna de las opciones es verdaderamente eficiente e implican un verdadero gasto de energía, sin mencionar que la electricidad en China no es barata.
Es cierto, con temperaturas invernales entre los 7C y los 12C, no es una ciudad realmente fría en términos de temperatura, pero si a eso le sumamos alta humedad y ausencia total de calefacción, el frío se lleva en el cuerpo casi permanentemente todos los días. La definición perfecta de esta situación es, no hace frío pero se siente frío. Es una sensación maldita y es difícil acostumbrarse. En ciudades como Beijing, Shenyang, Harbin en el norte de China, las temperaturas pueden llegar a los -20C y acompañadas de vientos siberianos, sin embargo en dichas ciudades la calefacción es central, y no central individualmente en cada edificio sino que la ciudad misma provee el agua caliente que llega a los radiadores de cada departamento. En cada espacio cubierto de estas ciudades se siente el comfort del calor, en cambio en ciudades como esta el nivel de comfort es bajísimo y el frío se lleva dentro y fuera de cualquier espacio.

Luego de meses que se sienten fríos, grises e interminables llega marzo y Chengdu y todos sus alrededores se inundan de 油菜花, una flor que con un relajante color amarillo le devuelve a la retina un poco del color que necesita y alivia una necesidad casi imperiosa del cerebro por ver color. Y como campos infinitos que extienden un manto amarillo, la esperanza de la primavera revive. Desde el aire se ven infinitos parches de color extendiéndose en el horizonte como con la intención de lograr pintar de amarillo la superficie entera de Sichuan.
     Coincidiendo con este momento del año llega 元宵节 el festival de las linternas y la ciudad se enciende de noche con el color de las linternas encendidas por doquier, particularmente en los parques cuyos senderos son cubiertos por un techo de linternas que despiden luz y color hacia todos lados. Como casi todas las festividades chinas, su origen es bastante indeterminado y está generalmente explicado con un sinfín de mitos creados a lo largo de la historia. Según dicen el festival se creó para generar relaciones positivas entre la famila, la sociedad y la naturaleza, y es muy probable que sea así porque el efecto en la gente es notable. Mucha alegría, gente en las calles paseando entre amigos y/o familia.

Sin embargo, las temperaturas agradables tardarán aún más en llegar y luego de 5 meses de sentir frío en un clima no frío, mayo devuelve el comfort y quizás algunas resolanas. Aunque el comfort dura poco ya que junio ya comienza a abrumar con el calor del verano. En resúmen, la primavera es un simple y efímero espacio en el tiempo en Chengdu.

 

martes, 29 de junio de 2010

60 años agridulces

Guardianes de Tian'an men


    Voy a ser honesto, siento un profundo desprecio por la mayor parte de los políticos que gobiernan de una u otra manera este mundo en mayor o menor grado (no hacia la política en sí). Desde que tengo conciencia política, dicho sentimiento no ha hecho más que seguir una estrepitosa curva ascendente que nunca se detiene y que empeora constantemente. Dicho desprecio tampoco está dirigido hacia ninguna bandera política en particular, las abarca a todas, porque preocuparse por la gente y su bienestar no es meramente una cuestión política sino una cuestión del corazón y de amor hacia el género humano. Las personas honestas, genuinas y que verdaderamente sienten eso no son ni de izquierda ni de derecha. Y los que siguen este blog saben que el gobierno chino y sus políticos no son una excepción en la curva de mi desprecio hacia aquellas personas que encontrándose en una situación de poder hacen uso y abuso de ella en favor de intereses personales o de unos pocos. 

Por motivos laborales me tocó pasar dos semanas en Beijing en septiembre pasado, en el instante previo inmediato al gran festejo del aniversario de los 60 años de la República Popular de China fundada el 1ro de octubre de 1949 por el genocida Mao Zedong y sus tropas. He ido a Beijing una decena de veces en los últimos 3 años y es una ciudad que aprecio mucho y en la cual disfruto pasar tiempo. Cuando llegué esta última vez, me encontré con una ciudad vestida de gala preparándose para una gran fiesta por venir pero paralelamente una ciudad que parecía estar al borde de una guerra. El operativo de seguridad era lo más similar al de una ciudad que está por ser bombardeada. En cada esquina en las zonas cruciales de la ciudad se agrupaban policías de escuadrones especiales armados hasta los dientes escoltados por camionetas de última generación. La policía regular se encontraba dispersa en el resto de las cuadras donde caminan millones de personas de todo China y el mundo que visitan Beijing diariamente. Según me comentaba gente (chinos) en quienes confío, había también una gran cantidad de policías encubiertos tanto en las calles como en el transporte público. Cada estación, de todas las líneas de subterráneos contaba con su propia estación de rayos X y agentes de seguridad para el control individual de cada bolso o equipaje portado por los que conmutan día a día en la ciudad. Demás está decir que luego de dos cambios de estación, la experiencia de viajar en subterráneo se volvió miserable ya que montar y desmontar la mochila que uno lleva por cada cambio de estación, junto con las miles de personas que viajan con uno, tal como control de seguridad de aeropuerto, pero en una ciudad donde conmutan millones de personas diariamente, es por demás una experiencia fastidiosa.

Zona de guerra

Y es en este tipo de situaciones donde las hipocresías afloran más que nunca. Mucho he escrito ya sobre las situaciones particulares de las minorías étnicas en China, principalmente los tibetanos cuyo país ha sido invadido por el Ejército Rojo de Mao hace más de 60 años y de los Uighur en Xinjiang muchos años atrás, entre otras minorías. Y lo que cabe mencionar a los fines de este texto es que la situación entre tibetanos e uighurs con chinos Han, sigue en estado constante de tensión y sin mejorar. Esto deviene en un sinfín de medidas implementadas por el gobierno para seguir cercenando las pocas libertades de ambas etnias, restringir su contacto con el mundo exterior y por otra parte haciendo uso de un enorme aparato propagandístico que diariamente pinta realidades diferentes por la TV y la prensa, no sólo hacia el mundo sino hacia los mismos chinos. El engaño es constante.
Por eso pasear por Beijing durante el festejo de los 60 años de la República resultó un paseo agridulce. El clima festivo y la alegría de la gente que no ve el trasfondo, que no lee entre líneas y que vive una realidad paralela es lo lindo aunque en su mayor parte sea una belleza basada mayormente en ignorar. El operativo policial/militar era ya de por sí irritante pero lo peor viene cuando uno camina por calles empapeladas con carteles mostrando una China unida donde todas su minorías viven en armonía. En los túneles de los subterráneos se veían carteles iluminados, con la leyenda: “CHINA 1949-2009” y la imagen de alguna persona de una minoría étnica sonriendo, alegre. Y nada más alejado de la realidad. Durante 2008 y 2009 hubo levantamientos y fuertes protestas tanto en las provincias “autónomas” de Xinjiang y Tibet como en provincias aledañas donde viven dichas minorías, las cuales el gobierno no hesitó en reprimir con mano de hierro, con persecuciones y encierros que se prolongaron durante los meses posteriores.
En un reciente viaje a la provincia de Xinjiang, en una conversación callejera que mantuve con un Uighur en la ciudad de Urumqi, me decía casi al oído y a manera de confidencia, en un chino fracturado: “esta gente no nos quiere” mirando a los chinos Han que pasaban alrededor. Más adelante en la provincia de Qinghai el miedo de los tibetanos a hablar de algo se siente muchísimo mayor aún.

Y si las cosas son tan pacíficas como se quieren pintar, por qué habría necesidad de semejante operativo policial? Por qué montar carteles de minorías felices y por otro lados condenarlas públicamente como subversivas simplemente por luchar por un poco más de libertad?

Estado policial.

Cuando uno ve que la minoría sufre y el monstruo sonríe sin mostrar los dientes, ostentando unidad con un cinismo inefable no nos queda más que la impotencia, y eso duele. También duele que millones de chinos Han decentes e inocentes sean arrastrados a la misma bolsa, cuando una enorme porción de ellos mismos no creen en el discurso hipócrita de su propio gobierno, y el resto son de alguna u otra manera manipulados y eventualmente llevados a la enemistad con la minoría de manera injusta y perversa.

Como siempre, el poder de unos pocos manipula a las masas y juega con ellas como titiritero de una obra perversa. Y eso es lo que muchos políticos, de todo el mundo sin excepción y cada uno dentro de sus propias idiosincrasias, intentan hacer con nosotros y no debemos permitir. Y a veces es una pena que la enorme, veloz y en muchos aspectos muy positiva evolución de China sea manchada por cosas como esta, y eso es algo de lo que muchos chinos son muy conscientes y muchos tratan de cambiar.

Nacionalismo en los hutongs

Qué mirás?

Mirando al  pasado y caminando al futuro. Tian'an men 10-2009

La foto con Mao. Un clásico. Triste.

Bajada de bandera. Tian'an men

No es el aeropuerto, es cada estación de metro en Beijing

Propaganda, inmunda propaganda

Propaganda, inmunda propaganda

Watch your hand. Cuidado con la mano.