jueves, 4 de octubre de 2007

Final de un verano ponzoñoso y comienzo de un otoño hermoso

Si si si siiii ! Terminó el verano! qué alegría inconmensurable.

Habiendo vivido en Buenos Aires toda mi vida, acostumbrado a su horrible, húmedo, caluroso y poluido verano y luego de haber pedaleado cientos de kilómetros en Irán y Asia Central con temperaturas que alcanzaban los 55ºC, el calor suele no impactarme, hasta que un día........ llegó el verano a Shanghai. Todo lo que siguió fue la experiencia más ardiente de vida hasta el momento.

El verano en Shanghai, como en cualquier ciudad que vive las cuatro estaciones, dura unos 3-4 meses, pero durante 5 semanas del mismo, que van desde final de junio hasta principios de agosto Shanghai se convierte en la peor pesadilla climática. La ciudad parece convertirse en una gran olla de vapor ardiente, los días son tan brillantes y la atmósfera tan espesa que el cielo pierde su color celeste para pasar a ser un celeste grisáceo denso como el poco aire que se respira en la ciudad durante esos días. Los días son aplastantes y eternos, el sol sale a las 4 am y para las 9 am la temperatura ya alcanza los 43ºc de térmica para hacer tope alrededor de las 16 cuando la térmica toca los 47ºC con una humedad que siempre ronda entre el 80 y el 90%, y el asfalto y el concreto de las construcciones parecen derretirse ante la presencia de una vegetación despojada de todo poder refrescante. El día se sobrevive con una ingenua ilusión constante de esperar la noche para que refresque, sólo para caer en la mortal desilusión de una húmeda noche de 39-40 grados. El calor cae sobre el cuerpo como si fuera una virtual fuerza corporea ejerciendo presión sobre el mismo. La piel nunca para de emanar y emanar sudor y parece desintegrarse. No dan ganas de caminar, no dan ganas de comer, no dan ganas de salir a comprar cosas necesarias, no dan ganas de hacer NADA fuera de un ambiente con aire acondicionado, sólo esperar una de las eventuales tormentas que durante una o dos horas parecen descargar una inmensa furia para devolvernos con justicia el oxígeno que necesitamos; pero el alivio no dura más que un abrir y cerrar de ojos y en breve el termómetro vuelve a estallar en este verano surrealista. Las calles, llenas de gente se transforman en un techo en movimiento. Hombres y mujeres en un intento infructuoso de detener el calor usan paraguas para protegerse del sol, lo cual hoy sigo sin encontrarle sentido, porque la pantalla del paraguas propaga y concentra el calor y no lo disipa (hasta les digo que he visto paraguas negros, color que como saben, absorbe el calor y no lo rebota). Y a todo esto hay que sumarle los problemas de una gran ciudad que vive en construcción y transformación constantes. Sectores donde se estanca el agua, zonas donde se acumula basura, donde se apilan escombros malolientes de demoliciones de barrios, las zonas circundantes a los urinales públicos que constan de una casita sin puerta con un corredor de agua (donde no siempre la hay) donde la gente de todo un barrio viejo orina, la deficiencia cloacal de los mismos. Todo esto transformando determinada cantidad de metros en una cuadra, en determinados sectores de la ciudad (incluyendo el barrio que me rodea) que desprenden un repulsivo y concentrado vaho pestilente irrespirable. Uno va caminando y de repente por 20-30 metros los pulmones se inundan del mas concentrado y putrefacto de los olores existentes . Hay algo que por suerte no se suma a este escenario, los chinos no tienen mal olor (menos cuando eructan) y puedo decir que he olido muchos más brutales olores corporales de europeos que de cualquier otra cultura.

Bueno, les quedó claro? si me permiten, voy a decirlo más emocionalmente: el verano en Shanghai es una MIERDA! así que por su bien, no se les ocurra visitar esta ciudad en julio a menos que quieran venir a exteriorizar sus tendencias masoquistas.

Así y todo, siempre que llovió paró y cuando pasan estas 5 semanas ponzoñosas, 34ºc no son más que una refrescante primavera y el mes de agosto se pone lindo y el mes de septiembre muy lindo y el mes de octubre simplemente idílico, con días radiantes de cielo azul, clima seco y los árboles que empiezan a dejar los rastros del final de su primavera para dar paso a un bellísimo otoño que comienza.
Y comienza con una maravillosa festividad china, el Festival de la Luna. Una semana entera de feriado nacional. Una celebración cuyo origen es incierto, que arranca con una enorme luna llena y cuyo objetivo final es estar más unido que nunca con la familia. Para dicha festividad se acostumbra comprar unas "tortas de la luna" (mooncakes) y millares de chinos hacen infinitas colas para comprarlas. No sé quien fue el milenario genio repostero o panadero que se le ocurrió hacer semejante mezcla monstruosa y llamarla torta. Los gustos de dichas tortitas que más que tortas son budincitos, van desde, cerdo con huevo y frutas hasta carne con especies y banana. Repito, la textura es de budín, no es que se encuentran un pedazo de carne o de cerdo (cosa de chinos que no me gusta).
Entre tanto la ciudad, como en todos los feriados nacionales de una semana (son tres en el año)
se inunda de turismo. El turismo interno en China es algo apabullante. Shanghai se vacía de shanghaineses que a su vez se van a otros lugares de interés y se llena de gente de todas las regiones de China. La atmósfera es muy viva, los troncos de los árboles se iluminan con millares de lucecitas azules y las calles se atascan atiborradas de gente felíz paseando y consumiendo a niveles sólo posibles en un país de 1.400 millones de habitantes y cuya economía pareciera nunca alcanzar un techo de crecimiento. Para esta festividad en particular se acostumbra andar por las calles con unos enormes martillos inflables y muy infantilmente chinos de todas las edades van por las calles "golpeándose" puerilmente con ellos. Tampoco faltarán como en todas las fiestas chinas, el colosal despliegue pirotécnico que ilumina desde cielo toda la ciudad bañándola en colores.
Millones de chinos se trasladan para viajar por China, lo hacen en familia casi siempre. Es imposible conseguir pasajes para algún lado y los precios suben en todo. Esta masiva visita a la ciudad nos deja a los occidentales como una de las atracciones. Para los shanghaineses, ya altamente acostumbrados a frecuentar extranjeros entre sus hordas, no representamos novedad alguna, pero para cualquier otro chino saliendo de Shanghai o Beijing ver un occidental en China es un factor de gran exoticidad, eso nos transforma en objeto turístico. Caminar las calles por estos días implica ser constantemente observado con profunda curiosidad, con ingenua picardía, fotografiado todo el tiempo("a escondidas") y muchas veces ser solicitado para salir en la fotografía de alguna familia o grupo de amigos chinos (después los chicos volverán al colegio en sus pueblos y dirán, miren la foto que me saqué con este occidental jajaja). A estas alturas ya mi chino está lo suficientemente fluido como para mantener una amena conversación básica y es muy lindo poder compartir y contar lo que uno hace junto con gente para la cual uno es una especie de mito.

Algunos de uds. me pidieron que hable del trabajo y de qué vivo y de qué se vive en China como extranjero. Llegué acá a diferencia de muchos otros expats, y como uds ya saben, en bicicleta luego de un año de cruzar Asia, sin propuesta de trabajo alguna. Llegué acá solo sabiendo que es una ciudad (y un país) con grandes oportunidades laborales para casi cualquier extranjero. Y así es. Los extranjeros occidentales de piel blanca y de ojos no orientales tienen oportunidades irrisorias y lo digo así por el excepcional favoritismo de los chinos de Shanghai hacia los occidentales. De parte de los chinos hay como dos principales posturas hacia los occidentales, están los bien cerrados y renegados que nos odian, ignoran y tratan mal o los más abiertos y sumisos que nos idolatran, en el medio con algunas sanas excepciones, quienes nos miran de igual a igual. Como muchos otros países asiáticos persiste esta, todavía para mí incomprensible, idolatría por el occidental. China, es uno de los pocos países donde hoy por hoy los genes pueden brindar un excelente sueldo y estándard de vida. Y esto lo digo por una "casta" de extranjeros que abunda en todo China, los que se hacen llamar "profesores" de inglés, aunque su único don, no es el de haberse graduado en el estudio del idioma inglés sino el de haber nacido en un país cuya lengua nativa es el inglés. Cualquier occidental nativo, blanco, de habla inglesa que se presenta en cualquiera de los innumerables institutos de inglés de China tiene casi instantáneamente un trabajo asegurado y casi siempre extremadamente bien pago a cambio de un esfuerzo que en un caso extremo, insume 5:30 hs diarias de clase. No puede llevar más que unos pocos días conseguirlo. La demanda del mercado es brutal y sumado a esta idolatría al occidental y a la cultura racista de los chinos ricos, proporcionan grandes oportunidades laborales para quienes en sus propios países no podrían hacer más que barrer el piso, limpiar baños o atender un bar. No quiero ser despectivo pero a excepción de algunos extranjeros que lo usan como puente para llegar a otros trabajos o un puñadito que efectivamente son profesionales de la educación y aman la tarea, el resto son simplemente vagos que vienen a hacer una vida fácil y una vida que en sus países (usa, canadá, australia, inglaterra, irlanda, etc) no podrían hacer. Y digo vagos porque hacen las cosas con gran irresponsabilidad. En China y especialmente en Shanghai, es muy "chic" aprender inglés y sobre todo si se aprende de un occidental blanco. Si el nativo canadiense o australiano habla inglés por haber nacido ahí pero es de origen chino o koreano, NO OBTENDRA EL TRABAJO! porque no es blanco y no luce occidental y los padres quieren ver a sus hijos educados con un nativo occidental o las esposas muy jóvenes de chinos ricos quieren histeriquear (y hasta a veces voltearse a) con un blanco de ojos claros. Los anuncios de las escuelas en los clasificados especifican claramente, occidental blanco nativo! Lo mismo va para quienes hablamos inglés a un nivel competente, quienes lucimos blancos y de rasgos europeos o sajones, obtendremos el trabajo, quienes no, no lo obtendrán. Un profesor de inglés titulado, boliviano, africano, indio, etc probablemente conseguirá trabajo en un pueblito pequeño en China pero casi nunca en Shanghai. El caso extremo también se da en ciertas escuelas donde toman sólo exclusivamente nativos de habla inglesa. Osea que no importa si el canadiense es un drogón que a duras penas terminó el secundario en Vancouver, obtendrá un trabajo de más de mil dólares por encima de un argentino o un francés graduado universtariamente como profesor de inglés.

Luego están los extranjeros que son traidos por las empresas y que viven a un nivel muy alto. Vienen generalmente con toda la familia, sus hijos van a colegios top con los hijos de todos los demás, y tienen todo incluido. En general se mueven en sectores de la ciudad muy lindos donde acostumbran aglutinarse y no se los ve vivir un estilo de vida propio del país sino restringidos a las ofertas de adaptaciones occidentales de servicios ( starbucks, Haagen Daazs, restos italianos, etc)

Volviendo al tema de mi sustento en particular, ni bien llegué, retomé mi trabajo independiente de proveedor de servicios de visualización para arquitectos, y paralelamente como ingreso seguro, adivinen qué hacía? claro que sí, fui un "English teacher". Di clases de inglés, muy bien pagas, en una escuela de niños acomodados de entre 3 y 7 años. Memorables experiencias guardadas, de arquitecto argentino que se fisuró el trasero sudando 7 años de universidad, enseñando inglés en China, habiendo cantádole canciones infantiles y enseñádole vocabulario y frases, a pequeñas audiencias de lieros chinitos revoltosos que a mi alrededor giraban como trompos descontrolados por el piso (los más pequeñitos), otros me arrojaban juguetes tipo tiro al blanco, otros se prendían perniciosamente colgando de mi remera por detrás mío, y otros lloraban desconsoladamente llamando a su mamá; en medio de este escenario, sus padres observaban ávidos y ansiosos desde el pasillo através de la ventana, cómo sus hijitos aprendían inglés con un occidental blanco pero que poco sabe de pedagogía y de educación. Así y todo daba lo mejor de mí y trataba de verdaderamente enseñar y puedo decir que la experiencia fue linda ya que recuerdo momentos hermosos en cursos donde los chinitos me llamaban en chino levantando sus manitos y con una ternura e inocencia que sólo los niños tienen "nico laoshi, can i try?" (maestro nico, puedo probar? (participar del ejercicio) ). Y algunos de ellos que cuando terminaban las clases me abrazaban la pierna y no querían irse u otros que no querían parar de jugar y luego las mamás preguntándome cómo aprendían sus hijitos (y algunas con otras intenciones también). Así pasé todo mi primer tiempo en China hasta que un día entré en profunda crisis profesional, sacudí la cabeza y dije bueno basta, me voy a volver arquitecto de una vez y salí a buscar trabajo. En menos de una semana tenía ya tres entrevistas de trabajo. Opté por una de ellas, donde trabajo hoy y soy arquitecto en Andy Hall Studio, un pequeño estudio inglés (14 arquitectos y diseñadores es pequeñísimo en Shanghai) a cargo de Andy (40), mi jefe, una extrañisima mezcla de arquitecto, artista, rockero, delirante malhumorado,extravagante y vanguardista, pero que es una verdadera máquina creativa imparable y de quien aprendo muchísimo y quien me puso a cargo (luego de una durísima entrevista de trabajo revisando y aniquilando constructivamente cada uno de mis proyectos en mi portfolio) como diseñador y desarrollador de diseño y proyecto de todos los proyectos de Nike para las olimpíadas de Beijing 2008. Demás está decir que trabajar para los proyectos de una corporación gigantesca y de presencia mundial semejante como Nike tiene muchos beneficios profesionales, pero a costa de haberles entregado la vida entera, ya que zumbo por ellos un promedio de 11-14 hs por día y muchos fines de semana enteros. El estudio es más mi casa que mi casa. Entre medio de los trabajos para "mi principal cliente" Nike, me ocupé de desarrollar el diseño del futuro restaurant de lujo de Dunhill y el Grupo Richemont en Shanghai en dos maravillosas maisons art deco de 1920 y del diseño de los espacios públicos de una maravilla arquitectónica de 1933, de legado inglés que se trata del ex-matadero de Shanghai y que está diseñado de una manera tan formidable como la de un grandioso museo europeo. El edificio, que ocupa más de una manzana, hoy se transformará en espacio de artistas. Maravillosas perlas de patrimonio arquitectónico que tiene esta ciudad que sólo es posible descubrirlas viviendo aquí.

Y esto es lo que hago en Shanghai, China por estos días. Y es aquí donde sigo, felíz, viviendo una experiencia que aunque a veces altera los nervios, es sobre todo hermosa y enriquecedora. Ahora con dos nuevos (flatmates) compañeros de departamento. Hiro de Japón (maestro samurai de la web) y Ted de USA (fervoroso antiBush por suerte), pasé de tener familia francesa a familia nipona/yankee, una excelente nueva familia se ha formado.

Más les seguiré contando próximamente. Los dejo con las fotos y pregunten lo que quieran.
(he implementado luego de un poco de estudio, la maravillosa técnica del panorama)

HAGANLES CLICK PARA AGRANDAR

panoramica nocturna desde la terraza.
panoramica al atardecer desde la terraza.
panoramica de The Bund+Pudong nocturna.
panoramica de The Bund+Pudong nocturna.
panoramica nocturna desde la terraza.
panoramica al atardecer desde la terraza.
panoramica al mediodía desde la terraza.Después de 400 disparos aprox, caché un bruto rayo en un aluvión de verano
23 de Junio. 2 am. 44ºC y una atmósfera densa (misma vista desde donde se ve habitualmente la torre)
Park Hyatt. Pisos 44 al 88 en torre Jin Mao
Park Hyatt. Pisos 44 al 88 en torre Jin Mao
Torre Jin Mao (de SOM) oculta en las tinieblas de una tormenta de verano
Tormenta de verano sobre The Bund
Tormenta de verano sobre The Bund
Gran Teatro de Shanghai.
No es un día de tormenta. Defendiéndose del sol con los paraguas.
No es un día de tormenta. Defendiéndose del sol con los paraguas.Urinario público. Cuna de la pestilencia.
Yu Yuan gardens, trampa trucha para turismo en masa.

Ventana al futuro.
mi barrio, transformado en una escena de posguerra
mi barrio, transformado en una escena de posguerra
mi barrio, transformado en una escena de posguerra
mi barrio, transformado en una escena de posguerrabarcos varados en río Suzhou.

Fuegos artificiales sobre Pudong. Festival de la luna.
Fuegos artificiales sobre Pudong. Festival de la luna.
Como sardinas en Nanjing dong lu. Festival de la luna.
Como sardinas en Nanjing dong lu. Festival de la luna.
Obsesión por fotografiar cualquier cosa
Arbolitos iluminados. Huai Hai Lu. festival de la luna
Martillos inflables. festival de la luna
Martillos inflables. festival de la luna
Final de asado en la terraza con amigos.Museo del planeamiento urbano. Shanghai entera actualizada constantemente en una gigantesca maquetaMuseo del planeamiento urbano. Shanghai entera actualizada constantemente en una gigantesca maquetaMuseo del planeamiento urbano. Shanghai entera actualizada constantemente en una gigantesca maqueta. (de noche)
Ok. Sí, soy famoso, estoy en la farándula de Shanghai y salgo en las revistas en los cocktails importantes.
Andy Hall Studio. Más casa que mi casa.
Andy Hall Studio. Mi puesto.
Hiro concentrado en un dumpling.
Ted estudiando chino rigurosamente.

2 comentarios:

Jenny Karime dijo...

Espero que sigas actualizando... Piyé tu blog por casualidad, buscando como no, trabajo en USA o Canadá... Me pareció muy interesante, no dejes de escribir... Suerte..!

Pablo dijo...

Nico, espectaculares las fotografías, los dos blogs están muy buenos, éxitos y seguiré leyendo un poco de tus historias.