viernes 24 de julio de 2009

Eclipsado!



Muchos piensan que estoy muy vago por no actualizar el blog. Lo cierto es que cuando llego a un lugar cada vez me tomo más tiempo para absorberlo, sentirlo y empezar a tratar de entenderlo hasta poder empezar a escribir sobre él. Es por eso y algunos motivos más por los cuales en los casi dos meses que llevo viviendo en Chengdu no he escrito nada. Pero pronto comenzaré a desbandarme, lo prometo. Por ahora un texto corto para entretener.


El miércoles pasado China fue testigo del más extenso y más perfecto eclipse solar de este siglo. Leí por ahí que no habrá ninguno que lo supere hasta el año 2132, no sé en cuántas vidas de aquí en adelante llegaré a ese año así que por las dudas, me puse el despertador a las 8am, agarré mi cámara y mi trípode y salí a la caza de dicho evento. No tenía muchas esperanzas, el cielo de Chengdu es gris y neblinoso el 98% del año y en escasas oportunidades solemos ver el sol en su estado más puro. Pero de todas maneras decidí irme a la plaza más cercana de donde vivo y esperar. Luego de un rato y en un clima muy familiar de chinos en chancletas, musculosa y rudimentarios protectores para los ojos, las nubes se abrieron milagrosamente cuando el eclipse estaba ocurriendo. Por algo menos de un minuto se vió en vivo y fue magnífico. Fue como una de esas cosas que transforman la realidad en unos segundos pero que la devuelven a la normalidad en unos minutos, a diferencia de lo que sería una catástrofe.


Durante la transición todo se siente diferente. Es decir, en segundos todo se volvió de pleno día a noche cerrada y la ciudad se encendió completa como si fueran las primeras horas de la noche para luego volver al día unos 8 min más tarde. Fue mágico y muy extraño.










martes 12 de mayo de 2009

La vuelta inminente.

No, esta foto no la tomé yo, pero forma parte de todo lo que trato de ver a través de imágenes antes de llegar al lugar que será mi nuevo hogar durante el tiempo que vendrá, y como siempre digo, por quién sabe cuanto tiempo.

Luego de un maravilloso y fructífero año viviendo en Australia donde pude poner al día la purificación de mis pulmones contaminados por haber vivido en China, de haber disfrutado de una tierra de días radiantes, soles y cielos brillantes, aguas cristalinas, orden, gente linda y buenas vibraciones ya estoy listo para volver a lo mío. Y lo mío es Asia, y allí vuelvo. 

Esta vez me instalaré en Chengdu, una de las ciudades más grandes y relevantes que yace en el corazón de China en la provincia de Sichuan, la puerta a los himalayas, más cerca de Birmania, Nepal e India que de Shanghai o Beijing. Esto sí será verdadero gusto a China, donde los pocos occidentales que viven allí se pierden cómo hormigas sueltas entre los más de 10 millones de habitantes de la ciudad. Es la región donde se lucha por la preservación de los osos panda, de donde sale quizás a mi gusto (y el de muchos), la más exquisita (aunque explosiva) comida China y tantas cosas más que procuro descubrir con la experiencia.

Espero estar mudándome entre el 7 y el 8 de Junio y a partir de ahí revivirá este blog con más historias, aventuras, imágenes y mucho más. Ya estoy listo para volver ... con todo. 
Entre tanto, los invito a ver mis imágenes de Australia tomadas durante los últimos 12 meses, que si bien no he escrito sobre dicho país he fotografiado a más no poder.

http://www.flickr.com/photos/nicolasmarino/sets/72157608234245527/show/

martes 3 de febrero de 2009

Vientos de Cambio


Luego de varias semanas de debates internos alrededor del mes de abril, decidí dejar China. Un país que me recibió con los brazos abiertos desde el primer día y me llenó de experiencias de todo tipo. Experiencias buenas, medias y malas sin distinción, me han aportado una gran riqueza como persona y han sumado mucho a este viaje que es mi vida.

A pesar de sus modos, sus costumbres y sus diferencias los chinos siempre me recibieron aceptando las mías. Para mucha gente son odiosos, sucios, asquerosos pero para mí son simplemente chinos con sus cosas buenas y cosas malas porque las mismas no dependen de las nacionalidades de las personas.

Dejar China no fue fácil. De Allí me vine a Sydney, Australia, donde pasé los últimos 9 meses. Y para mí fue aquí donde viví el shock cultural. Quizás sea por mi devoción por la cultura asiática y porque en aquél continente me siento como pez en el agua, pero adaptarme a una cultura de origen inglés, adaptarme a los modos y reglas de la vida en el tan llamado "primer"mundo no fue algo que ocurrió de un día para el otro sino un proceso que llevó varios meses de adaptación.
No es difícil de ver luego de ya bastante tiempo, que en cada lugar que uno elige estar se ganan cosas y se pierden otras. Quizás lo más duro de enfrentar fue que lo que ganaba estando en Sydney parecía nunca alcanzar para compensar lo que había dejado atrás en China. Ese permanente tire y afloje, se gana algo pero se pierde lo otro. Encontrar balance entre, "aquí tengo lo que no tenía allí pero allí tenía lo que no tengo aquí". Aceptar, que por más equilibrio que uno encuentre nunca se puede tenerlo todo. El tiempo pasó y entré de lleno en la vida australiana. Estuvo muy bien, acá se gana un alto standard de vida sin tener que ser rico ni estafar a nadie, se gana una virtual igualdad con todos los que nos rodean, se gana respirar un aire muy limpio y puro y poder nadar en aguas cristalinas libres de polución, pero también se pierde. La integración a la vida social australiana es muy difícil y aún cuando uno entra por algún rincón, nunca se siente lo mismo. No son latinoamérica, no son Asia. Son ingleses en una isla en el fin del mundo lejos de todo, y abrirle las puertas de la intimidad a alguien nuevo puede llevar muchísimo tiempo y aún así no sentirse igual sobre todo cuando la diversión en Australia es directamente proporcional al nivel de alcohol en la sangre, algo bastante complicado si son abstemios como quien les habla. 

Las diferencias al principio resultaban abismales. Mi primera salida a cenar en Sydney fue a un restaurant chino donde pagué 10 dólares un plato que en china cuesta 40 centavos y se consigue en cada esquina. De la misma manera en el transporte público nadie me aplastaba más ni me empujaban hasta la trituración. El turbio y gris celeste del cielo chino cambió por cielos que encandilan de brillantes. Pero una vida de comodidades en un mundo conocido le restó aventura y emoción a mi vida. La pérdida de insipiración total en la cultura que me circundaba no era compensada con nadar en aguas turquesas bajo cielos azules. 
Así podría citar miles de ejemplos de este ganar y perder. 

Pero hoy estamos en febrero de 2009 y el mundo está siendo tragado por los poderes financieros que lo dominan quienes han inventado esta perversa "crisis" que está dejando sin trabajo a una gran parte de la humanidad (como si ya no hubiera habido muchos antes) entre ellos a mí. 
A raíz de la situación del mundo me gustaría invitarlos a ver la película Zeitgeist: The movie y Zeitgeist: addendum porque tarde o temprano  es necesario un cambio radical y hay que estar informado y mantenerse alerta.

Como un nuevo desocupado debería dejar Australia pronto por temas de visa y volver a encontrar lugar. Dónde será? no lo sé. Volveré a China para seguir contando más historias sobre la misma y revivir este blog para tratar de entrenerlos un poco? No lo sé. Pero eventualmente lo sabrán. Estas situaciones deben vivirse como oportunidades y no como traumáticas.

Por ahora sepan que escribí casi la totalidad (casi, no toda) de lo que quería escrbir de mi año y medio de vida en China. Quienes visitan este blog por primera vez pueden navegar hacia enero de 2007 cuando llegaba al país e ir paso a paso leyendo sobre China, los chinos y vivir en ella y con ellos. Recibo decenas de mails con preguntas cuya mayoría se contestan solas leyendo este blog es por eso que primero los invito a leerlo ya que no siempre tengo tiempo para responder rápido si bien respondo todos y cada uno de ellos. 

Los dejo con algunas fotos finales y hasta la próxima.









jueves 4 de diciembre de 2008

MADE IN CHINA. Alienación y disociación.



   Una de las cosas más difíciles de poder captar para el que está fuera de China es la magnitud del costo que tiene el crecimiento de este país. La realidad de un mundo invadido, rebalsado y abarrotado de productos MADE IN CHINA ya no le es ajena a nadie y encontrarlos forma parte natural de la vida cotidiana. Desde la conciencia que tiene el occidental promedio sobre esta situación, hasta la más absoluta ignorancia de un sudanés de Darfur en estado de inanición que está siendo ametrallado con armas provenientes de China, virtualmente, en cada rincón del planeta hay un producto hecho en China y como bien sabemos no hay rubro que quede fuera.  

   Pero sostener este nivel de producción para abastecer a un planeta entero en creciente demanda definitivamente no ocurre de manera simple. Sí, ya estarán pensando que voy a mandarme un texto sobre lo que "todos" ya "saben" o leyeron:  explotación, gente trabajando turnos de 18 hs diarias, sin descanso y viviendo en las mismas fábricas, etc. Sí, todo eso es cierto pero no me voy a quedar en estos hechos, que en la gran mayoría de los casos son así de terribles y ciertos, sino que voy a tratar de ir un poco más allá através de una experiencia personal. Lo más peligroso de esta situación es que se terminaron frivolizando dos hechos: 1)casi todo es MADE IN CHINA y lo sabemos, es imposible negarlo y nos toca directa o indirectamente todos los días, y 2) escuchamos muy seguido por radio o TV o leemos en los diarios que en China hay explotación laboral, que las condiciones de vida son malas, que la contaminación provocada es terrible, etc pero ya se ha repetido tanto que lo tomamos como un hecho normal. En consecuencia, se deriva en un estado de disociación. Es decir, todos consumimos productos MADE IN CHINA que "sabemos" que existen a costa de la explotación, por lo tanto esto es un hecho normal y se incorpora a nuestras vidas como algo ajeno que no afecta directamente nuestra realidad.  Es cierto, hasta ahora esto no es disociativo sino asociativo, es decir, como lo vemos es: China+explotación = productos made in China, pero si me acompañan, más adelante voy a llegar a mi punto. 

  Durante mis tres últimos meses trabajando en China pude llegar a comprender fehacientemente el costo del crecimiento de China y poder asociar en persona cómo se produce lo que luego llegará a cada rincón del planeta. En mis primeros textos en este blog me he esforzado lo más posible para poder describirles o hacerles ver la velocidad abrumadora a la que crece este país y cómo, ciudades como Shanghai se transforman a un paso frenético que se puede ver y sentir día a día. Pero al empezar a trabajar como arquitecto en este país me permitió también en poco tiempo adentrarme directamente en este mecanismo de producción sin pausa.  A un ritmo alto comencé mis primeras semanas de trabajo y en mi labor de diseñador me pusieron a cargo de un cliente muy importante del estudio chino/inglés para el que trabajaba, Nike. Corría la cuenta regresiva a los Juegos Olímpicos y para poder sentar su presencia en el mercado y no quedar como una sombra del sponsor oficial, Adidas, había que desarrollar obras y eventos que le permitieran a Nike tener la presencia que a la empresa le corresponde en semejante mercado. Las horas se volvían más y más largas, y el trabajo y la presión se volvían más y más alienantes. Para mi tercer mes en el estudio ya promediaba las 14hs diarias y ya llevaba más de mes y medio habiendo tenido que resignar los fines de semana. Me acostumbré a salir de mi casa a las 8.30 am y volver invariablemente entre las 21 y las 01 am del día siguiente. Los vuelos ida y vuelta a Beijing eran el momento perfecto para dormir y tratar de no pensar. El monstruo Nike, ostentando su poder imponía y demandaba las cosas en tiempos irreales. Bajo el lema por el cual los CEO's y paladines del gigante con sus sonrisas y espíritu de plástico, viven y respiran, avanzan siempre sin detenerse y nunca pero nunca tomando un NO como respuesta. TODO es posible, para ello, sólo tienes que hacerlo. Y les aseguro, no hay la más mínima contemplación por parte de ellos del factor humano. Te ofrecen hacer trabajos para ellos, tú tienes que agradecerles porque ellos te dan la oportunidad a ti. Si no aceptas el desafío pues que venga el siguiente.Para el séptimo mes en el estudio y bajo un estado avanzado de cansancio, stress y presión, se venía el evento más importante: El lanzamiento internacional del modelo de zapatillas número 23 de Michael Jordan, las últimas en la historia. Todo giraba alrededor de ello por aquellos días ya que la obra dedicada al ícono del basketball debía terminarse el 22 de febrero para ser inagurada el 23 de febrero en Beijing para recibir al mismísimo astro en la apertura.  Esto implicaba dos cosas 1)  Debía hacerse todo en tiempo record (teníamos sólo 3 semanas para diseñar, documentar y construir)  2) año nuevo chino caía durante dos semanas dentro de esas tres.  Este último no es un dato menor.  Año nuevo en China es el momento más importante del año en la vida de los chinos. Son dos semanas consideradas como las más auspiciosas y donde millones de chinos que viven en las grandes ciudades, entre ellos la mayoría obreros y gente humilde, invierte todo lo que tiene para volver a su casa en los pueblos rurales. Es básicamente, su única oportunidad para volver y ver a su familia. Sumado a esto, es el único período del año donde más o menos el país se detiene a media máquina. La carrera por lograr sacar la obra adelante para la fecha impuesta por Nike comenzó. Las jornadas mías se extendieron a las 16/17 hs diarias de lunes a lunes.  Paralelamente había que lograr conseguir la gente necesaria para poder construir. Dado este período del año, no era fácil tampoco. Sumido entre diseños y constantes reuniones frustrantes y repugnantes con los ejecutivos de Nike continuaba como podía. Por otra parte, del lado interno del estudio no veía nunca ni la más pequeña remuneración por cada hora extra, ni una compensación en días libres, con mucho un mero "gracias". Toda esta suma de factores ya me había llevado a decidir que dejaría este trabajo lo antes posible una vez terminada la obra.Pero quizás lo más duro para mí estaría aún por ocurrir. Dos días antes del 23 de febrero salí de la vorágine y el encierro del estudio y me presenté en la obra en Beijing a verificar los trabajos de terminaciones y fue ahí cuando caí en la realidad. A la obra le faltaba mucho por hacer y las decenas de obreros que habían pasado el año nuevo chino trabajando en ella (y en consecuencia renunciando a sus familias por unos centavos más), andaban frenéticamente por rincones y andamios construyendo lo irrealizable.  Pero por un segundo me detuve en un lugar tratando de frenar el tiempo y ver en cámara lenta lo que ocurría a mi alrededor. Comencé a mirar a sus ojos y en ellos veía el deterioro y el cansancio, la lucha contra el sueño que ahoga y asfixia los ojos y la frente. Las ropas harapientas y mugrientas. En cualquier momento de fuelle entre trabajos los veía  desplomar sus espaldas contra cualquier muro que los contuviera y sumirse en un inquebrentable soñar de pie. Por los rincones se veían algunos sentados con las frentes en sus rodillas, otros contra mesas de corte, otros en alguna esquina donde los destellos de las soldaduras no los molestaran. Mientras tanto, la obra seguía en movimiento y no se detenía. Porque los ejecutivos de Nike venían con su frente arrogante a ladrar órdenes y saben qué? no miraban a la gente,  no los consideraban. Sólo miraban cuánto faltaba y si todo terminaría en los plazos indicados. Extender los plazos podía costarles tantos millones que  estaba totalmente fuera de la discusión. La gente no existía, no era un factor relevante.En ese momento mi cabeza explotó y durante los días que siguieron me sumí en un proceso de reflexión. La obra había concluido minutos antes de la inaguración y me encontraba ya cambiado, como invitado especial en la glamorosa fiesta de inaguración. El otro mundo, el mundo que disfrutaba de los beneficios de pertenecer. Miraba a mi alrededor, intentando detener el tiempo una vez más y todo el polvo del cemento de la construcción se había transformado en el maquillaje exquisito de gente "importante" con quienes los paladines de Nike sonreían idióticamente. El agua turbulenta de obra se transformó en champange, whisky y vinos por doquier. Los destellos de las soldaduras se transformaron en enceguecedores rayos láser y luces de discoteca. Los ruidos ensordecedores de martillos y serruchos se transformaron en estridente música electrónica y presentadores histriónicos, ya no había gente derrumbada por el cansacio sino había un desfile de gente relajada y artificial vistiendo cosas caras y exibiéndolas. En ese mismo lugar, en el termino de 24 hs el mundo y la realidad se habían transformado y yo no pertenecía a ninguno de ellos. Participar de ese evento me hacía sentir sucio y deshumanizado y era una sensación que no podía tolerar dentro mío.

Personalmente miré en retrospectiva y me vi dejando mi vida de lado por ese trabajo, al cual me sometí sumisamente. Fue algo que ocurrió quizás sin siquiera darme cuenta y sin tener conciencia del sistema al cual estaba colaborando para dar vida. Vivía con sueño permanente y me sentía muy deteriorado en todos los aspectos de mi salud y mis momentos de alegría devolvían sonrisas apagadas como acto de un reflejo forzado. Pero sin embargo esto no era nada comparado con lo que ví en los ojos de aquella gente que estaba construyendo lo que yo "ciegamente" había estado enviando en papeles y dibujos. Porque al final del día, aquellas personas no tienen elección y yo sí. Yo pude decir, NO MAS! no estoy viviendo y tengo las condiciones para poder cambiar mi vida. Pero ellos no. Ellos perdieron el momento más especial del año (quizás una vez más) entregándose por unos pocos centavos extra, lo hicieron dejando su vida y poniendo hasta su más minúscula energía como lo hacen todos los días, con el único objetivo que tienen: sobrevivir y enviar dinero a sus familias. Yo tengo la enorme fortuna del poder de elección y gracias a ello me bajé de ese tren y mi situación mejoró. Ellos HOY siguen haciendo lo mismo porque no les queda otra. Y lo van a seguir haciendo, cueste lo que cueste.

Esta realidad que les cuento sobre un solo caso puntual en el mundo de la construcción se traslada casi literalmente a todas las industrias en China. Para poder proveer a un mundo entero de productos baratos MADE IN CHINA hay que trabajar en consecuencia, cueste lo que cueste, porque el monstruo nunca se detiene y de ahí creo que surge lo más peligroso y donde caemos todos: la disociación de la cual hablaba más arriba. Una cosa es saber que tenemos productos baratos hechos en China que compramos todos los días y otra que también la explotación existe porque leemos o escuchamos hablar de ella en la tele, pero otra MUY diferente es tener frente a uno y MIRAR A LOS OJOS a quienes hacen que eso sea posible. DISOCIAR a ese Ser humano, que es tan humano como nosotros, del resultado que producen y con el que varios nos beneficiamos día a día es una de la cosas más tristes y dolorosas que nos pueden pasar como especie y seres vivientes que somos.

NO. Esto no es un manifiesto comunista. Esto no es un intento de boycott contra los productos MADE IN CHINA porque pueden y van a seguir existiendo. NO es una mera hipocresía ni filosofía fundamentalista anti-mercado. Es sólo el más humilde y pequeño de los intentos de aporte a que tengamos una conciencia más humana a la hora de tomar decisiones y atravesar esta vida en este mundo. Un intento de despertar nuestra responsabilidad sobre la vida de los demás. A que tengamos lo más presente posible en nuestra vida de todos los días la intención de asociar y no desarrollar la habilidad de disociar. Que detrás de esa cosa, ese objeto que conseguimos super barato, hay gente que como yo y como muchos de uds. tiene que vivir de una manera que yo y muchos de uds. no consideraría apenas posible y nos causaría estupor y terror del sólo hecho de pensarlo. Esos productos son resultado de otro Ser humano, que siente, que piensa y que sufre tanto como cada uno de nosotros. Colaboremos cada uno desde nuestro lugar a que esas cosas cambien. Esto no sólo ocurre en China, ocurre en todo Asia, Africa, Sudamérica y hasta en muchos países a los que solemos referirnos como "primer" mundo. Todos colaboramos para que eso ocurra, sin distinción de razas, clases sociales ni partidos políticos, todos también podemos colaborar para que eso NO ocurra trascendiendo los mismos.
 

martes 7 de octubre de 2008

Súbete a mi camioneta y muere.


Esta camioneta que ven en la foto no es una camioneta cualquiera, la misma es parte de la nueva flota de camionetas diseñadas para llevar a cabo la pena de muerte de manera móvil, y esta foto es parte de la campaña publiciaria.
Estas camionetas se desplazan por todo China, de pueblo en pueblo, llevando a cabo las ejecuciones necesarias a nivel local, sin necesidad de transportar a los convictos a Beijing o a los centros regionales lo cual incurría en mayores gastos y complicaciones, porque no sólo eran los gastos de transporte y el tiempo involucrado sino que había que construir la infraestructura necesaria para llevar a cabo las ejecuciones. En cambio ahora las camionetas no sólo agregan la ventaja vital de la movilidad y la economía. Ahora todo se concentra en una cámara de ejecución "todo en uno" sobre ruedas. Según funcionarios del gobierno, también es una muestra más fehaciente en cada localidad del castigo merecido a quienes violan la ley. Según ellos, la presencia local de las camionetas tiene un mayor impacto aleccionador sobre la gente.
El interior de las camionetas consta básicamente de un receptáculo trasero equipado con una camilla (la cual los mismos funcionarios destacan como una sala mucho más humanizada) e instrumental usado por el administrador. La pena de muerte en estos vehículos se aplica através de inyección letal, método que se impone ya en un 40% de las ejecuciones. Las dósis son exclusivamente preparadas en Beijing y cargadas en las camionetas, la cual luego iniciará su agenda de ejecuciones por los pueblos de China. 

China es un ferviente defensor de la pena de muerte y la administra más seguido que ningún otro país en el mundo. Es cierto que hay un factor proporcional que explica el número de ejecuciones anuales pero aún así la tasa anual sigue superando ampliamente a la de los demás países que castigan con pena de muerte. El problema es que en China, según los organismos de derechos humanos (y el sentido común), principalmente Amnesty International, se practica de manera oscura y suelen asociar a la cantidad de ejecuciones anuales con el muy rentable negocios de la venta ilegal de órganos en la cual suponen envueltos a varios funcionarios relacionados a la práctica.

El número de ejecuciones es reservado y el gobierno lo considera Secreto de Estado, con lo cual los números ocasionalmente dilucidados por fuentes oficiales (como todo valor estadístico en China) son siempre una mentira y un insulto a la población. Los números oficiales dicen 450 ejecuciones anuales, mientras los números oficiales de organismos de derechos humanos hablan de unas 1500, pero estiman que una aproximación más real andaría en el orden de los 5000-8000 ejecutados por año.

La implementación de la inyección letal es un intento por "humanizar" la pena de muerte y reducir todo sufrimiento fisiológico y psicológico al mínimo. Hasta hoy y desde hace décadas el medio tradicional para ejecutar sentenciados es el disparo en la cabeza. Las ejecuciones son públicas y un escuadrón armado dispone a los condenados de rodillas, se los invita a abrir la boca y se les dispara por la nuca para dejar salir el tiro por delante y no desfigurar la cara. El perdigón, especialmente diseñado, suele explotar ni bien entra a la cabeza matando casi instantáneamente al condenado. 

Hoy, el sistema de ejecución se encuentra repartido, entre la inyección letal y el disparo, pero este último sigue siendo por lejos el más económico, con lo cual los pobres y los violadores de la ley más desgraciados y de menor peso social siguen siendo ejecutados de esta manera, mientras que los condenados con mayor poder y relevancia son recompensados con un paseo en estas nuevas y relucientes camioneta de la muerte.

Esta es otra historia más, entre tantas, del lado oscuro de China. Un lado que me es imperiosamente necesario contar, porque durante mucho tiempo he escrito sobre el lado más ameno y curioso que más me atrajo del país y el lado que me une a él, pero también está este costado que repudio; y como ferviente opositor a la pena de muerte en todos sus modos me pareció importante escribir sobre el tema. 


viernes 8 de agosto de 2008

Día del festejo a la violación de los derechos humanos


         8 de Agosto de 2008 es el día en el que China abre como oficial anfitrión de los Juegos Olímpicos. Es el día donde se consagra la vergüenza mundial y donde se ovacionan las injusticias del mundo. El gobierno chino, constante e impune violador de los derechos humanos hoy disfraza todos sus genocidios con un manto de luces, colores, fuegos artificiales y le dice al mundo que no lee entre líneas: en China todo es perfecto, somos un país maravilloso orgulloso de sus logros y aquí no ocurre nada malo. Los Juegos Olímpicos, un evento por demás maravilloso que representa entre otros ideales todo lo opuesto a los ideales que impone el gobierno chino, son este año símbolo del fracaso en la búsqueda de un mundo mejor, con mejores valores, con mejores intenciones.

¿Pero cuántos conocen lo que ocurre todos lo días en China? ¿cuántos saben cómo incurre el gobierno chino en repetidas violaciones a los Derechos Humanos? 

Empecemos por las 3T. TTT, en China no se discute de las tres T, cualquiera que las provoque, cualquiera que tenga la osadía de disentir con el gobierno sobre ellas es sujeto a la inmediata detención, encarcelamiento. Las 3 T son ni más ni menos que tres de las manchas oscuras que el gobierno trata de meter siempre debajo de la alfombra. Tibet, Taiwán y Tian'an men. 

Los que vienen de hace bastante leyendo mis dos blogs saben que el tema de Tíbet es uno que sigo muy de cerca y sobre el cuál ya he hablado. El mundo también ha hablado por sí mismo, durante el mes de marzo y abril de 2008 hubieron levantamientos y protestas de millones de personas en el mundo entero reclamando por la perdida soberanía e independencia del Tïbet caído a manos del monstruo maoísta hace 50 años. Devenido en el exilio, el líder espiritual del Tíbet SS el XXIV Dalai Lama ha luchado incansablemente por la recuperación de su país al mismo tiempo que todos los días mueve una enorme organización de "salvataje" para aquellos tibetanos que con unos pocos trapos se lanzan a cruzar los himalayas en una de los actos de riesgo más osados, para huír de las persecuciones brutales del régimen chino, que les prohibe pensar, les prohíbe practicar el budismo, les prohíbe hablar, les prohíbe con la encarcelación la posesión de la más pequeña foto de su líder religioso y los subyuga con continuo hostigamiento. 
En Dharamsala, India, sede del Gobierno Tibetano en Exilio se puede encontrar documentación sobre las torturas practicadas hasta hoy en día en las cárceles chinas. 
El tíbet ha dejado de ser un país para ser una región invadida y sometida por el gobierno chino.
Premiado con el Premio Nobel de La Paz  en 1989 en reconocimiento a su labor pacífica en la lucha por la recuperación del Tíbet, SS el XXIV Dalai Lama es retratado en China como el peor símbolo de la subversión, como un activista violento que ensucia injustamente las buenas intenciones del goberno chino. Todo el contenido habido en internet con respecto a su vida y obra es absolutamente inaccesible dentro de China debido a los organismos de control de la Red. 

La segunda T, Tian'an men. Cómo ya habrán visto más atrás, Tian'an men es la "plaza" más grande del mundo, una masiva mole de hormigón gris como la muerte y antítesis del concepto de plaza-parque. Apreciaciones estéticas aparte, este lugar es el centro histórico de Beijing por donde ha pasado lo más importante de la historia China en miles de años. Abril de 1989 marcó el punto culminante de una serie de protestas iniciadas por laboristas, estudiantes e intelectuales en búsqueda de mayores libertades, luchando contra el autoritarismo del Partido y en última instancia por la democracia. Fueron reprimidos sin asco, el gobierno envió tanques a las calles donde arrollaban a cualquiera que se parara en su camino. Luego de disueltas las protestas quedaron entre 2000 y 3000 muertos y heridos, seguidos por meses de persecución individual y encarcelamiento.

La tercera T, Taiwán, país independiente de China formado principalmente por los chinos militantes del Kuomintang y gente relacionada (y no tanto) al mismo, que tuvieron que escapar, una vez derrotados por el Partido, hacia tierras donde pudieran continuar con vida.
El gobierno chino hasta hoy en día no reconoce a Taiwán como país. Los mapas donde taiwán figura como país están prohibidos en China. Los mapas aquí muestras a Taiwán como: Provincia de Taiwán. Es decir,  un país totalmente independiente pero cuyo vecino lo considera provincia a pesar de que no se ha atrevido aún a una invasión. La situación es tensa sobre todo porque Taiwán en los últimos años, por temas mayormente económicos se ha dividido en chinos taiwaneses que intentan continuar con su soberanía y chinos taiwaneses que están a favor de la unificación. Es un tema muy difícil, con una historia complicada que dará mucho que hablar en el futuro.

A las 3T se le suman Xinjiang la otra provincia invadida del extremo oeste de China cuyos habitantes originales son los uighur, una etnia central asiática que nada tiene que ver con la cultura y tradiciones chinas. Los uighur han corrido mucha peor suerte que todos los demás ya que ellos ni siquiera tienen alguien que los represente internacionalmente con lo cual poco y nada se sabe de al menos su existencia pero ellos y su tierra son sometidos a la misma suerte que el Tíbet.

Por otra parte Falun gong, los seguidores de un maestro espiritual que por impartir la meditación y los valores religiosos perdidos en China, el gobierno considera un subersivo; y sus seguidores son también objeto de persecución ideológica. 

Estos son sólo un puñado de los actos del gobierno chino y se vuelven pequeños a la hora de hablar de los problemas internos que atienen exclusivamente a los chinos. 

En China no existe la libertad de expresión, no existe la libertad religiosa, no existe el disentimiento (al menos de manera abierta). La censura reina y cualquier oposición o el más mínimo signo aparente de la misma es inmediatamente atendido por los organismos oficiales. El gobierno chino emplea (números no oficiales) hasta 80 mil personas para controlar el contenido de internet. No sólo se encarga de bloquear contenido existente si no que también rastrea el origen de los sitios web que considera disidentes para perseguir luego a sus autores. 
No sólo termina ahí sino que el gigante Google para poder estar en China tuvo que negociar con el gobierno. El resultado es que Google debe manipular los resultados de las búsquedas hechas através de su buscador de manera que no se arrojen páginas que comprometan los intereses represivos del gobierno.
¿Pero dónde está la hipocresía con todo esto que ocurre con los Juegos Olímpicos? Es que mientras duren los juegos, el gobierno va a levantar la censura de internet, al menos la más injustificable. No sea cosa de que el gran afluente de turistas durante estos días advierta los infinitos bloqueos tratando de usar su blog o visitando páginas subversivas como wikipedia.

Por estos días el gobierno através de la policía y el ejército está altamente activo y atento reprimiendo cualquier foco de conflicto. Muchos chinos combativos que luchan por sus derechos y por la democracia encuentran este momento como un punto especial para poder llamar la atención y que el mundo los vea, pero eso es algo que el gobierno no puede darse el lujo de permitir.

Xinfang es un sistema de demanda que rige en China desde hace miles de años. El mismo le permite a la gente común y corriente reclamar por sus derechos directamente ante la justicia y para ello cientos de miles de "demandantes" viajan a Beijing todos los años, juntando cada centavo que tienen para ir a pedir justicia al gobierno, es decir, ser escuchados. Los reclamos más comunes en los útlimos años son pedidos de clemencia ante los inminentes desalojos y expropiaciones por parte del gobierno de tierras y barrios enteros para dar paso a centros comerciales, conjuntos de viviendas de lujo, autopistas, etc. La brutalidad policial, las ocupaciones ilegales de tierra, las víctimas de la corrupción son otros tantos motivos.
Cualquier persona o entidad que asesora a los demandantes, son reprimidos, golpeados, amenazados y perseguidos, especialmente por los entes municipales o funcionarios que son objeto de la denuncia. Se usa la policía y matones contratados por los mismos para hacer efectiva la presión y forzar la deserción de los demandantes. 
Con el advenimiento de los juegos olímpicos en la ciudad hay efectivos policiales uniformados y encubiertos por todo Beijing "barriendo debajo de la alfombra" a todo disidente y no son pocos. Hay detenciones todos los días en todos los barrios.  

Los slogans propagandísticos que envuelven la publicidad de estas olimpíadas revuelven el estómago de cualquier persona que mínimamente se interesa por el estado del mundo en que vivimos. La fiesta inagural, los discursos están basados hipócritamente en los famosos "5000 años de historia" del país, cuando la mayoría de los chinos de hoy en día no tienen ni la más mínima valoración ni conocimiento por dichos años. Ignoran casi completamente qué ocurrió en su historia, no les importa, lo único que repiten como disco rayados (implantado cerebralmente) es: "tenemos 5000 años de historia" y basta con que uno pregunte algo específico sobre aquellos años y no tan profundo como para que digan "no sé". No es su culpa, es culpa del Partido y de su finado fundador Mao quienes torcieron esa apasionante historia China y trastornaron a generaciones enteras de gente.

Y una historia más para cerrar. Uno de los mayores buscados por el gobierno chino es un ex-funcionario de la embajada China en Canberra, Australia. Su labor en sus años de servicio diplomático era hacer tareas de inteligencia para localizar e identificar focos disidentes y activistas chinos operando dentro de Australia, país cuya población de chinos crece de a decenas de miles todos los años. Este hombre luego de un tiempo ejerciendo esta tarea decidió renunciar completamente a su cargo y volverse con furia en contra del gobierno. Hoy es uno de los peores enemigos de China fuera del país y fue por estos días uno de los mayores opositores a los juegos Olímpicos, es famoso por sus escándalos en todo Australia y por colaborar activamente con activistas dentro de China. 
Este programa que se emitió en la cadena ABC de Australia revela mucho de lo que ocurre por estos días en Beijing con la represión de los demandantes, el periodista mismo se ve huyendo de la policía y también nos cuenta la historia y la actividad de este hombre 
http://www.abc.net.au/foreign/content/2008/s2312321.htm  (sólo en inglés)

Y aquí un informe oficial de Amnesty muy interesante
http://www.abc.net.au/foreign/update_china_amnestyint.htm (sólo en inglés)
El costo de estos juegos olímpicos los pagan aquellos miles de chinos, tibetanos, uighurs y demás, que son reprimidos todos los días. 
Vean más allá de una fiesta inagural que todo lo disfraza, vean más allá de esos impresionantes estadios. Estos Juegos Olímpicos son una vergüenza y es avalar todo lo que ocurre en China debajo de la superficie. Un país debería ser elegido para dicho evento basado en el mérito y no en su poder económico y en el beneficio que se puede sacar de ello.

Acá los dejo con imágenes de la campaña anti-olímpicos Beijing de Amnesty International.




domingo 27 de julio de 2008

La otra cara del boom chino

revolviendo la basura

Si uno se basara en las publicaciones internacionales sobre el crecimiento económico brutal que se vive en China en estos tiempos para evaluar o imaginar lo que es China hoy en día, derivaría invariablemente en conclusiones como mínimo, tendenciosas.

Es cierto que el país crece a un paso desenfrenado, pero crecimiento económico, lo que todos llaman "el boom chino", no necesariamente se traduce en desarrollo. Y si el desarrollo existe, es aún un desarrollo más bien materialista y repartido entre unos pocos. Teniendo en cuenta que "unos pocos" en números chinos significa unas decenas de millones de personas, no alcanza nunca para equivaler a su contraparte, "unos muchos" que equivaldrían a unos varios cientos de millones.
La desigualdad social y las brechas abismales entre ricos y pobres es claramente visible en cada esquina de China y alcanza su cumbre en ciudades como Shanghai o Beijing hacia donde se desplazan millones de personas del interior para tener "mejores oportunidades". Una vez llegadas a las mismas, forman el mismo conglomerado clásico de toda metrópolis tercermundista, anillos de barrios pobres donde se vive en el hacinamiento rodeando centros de fortuna excesiva.
La pobreza en China sigue siendo mayoritarimente rural y aún suma un porcentaje enorme de la población. Saltar de Shanghai a algún pueblo aledaño permite el pantallazo más fehaciente de estos extremos contrastes.
El "boom económico" chino tiene un costo altísimo y China está afectada por los mismos cánceres de todo el tercer mundo, la corrupción, el clientelismo político, la injusticia social, etc.
Por encima de esto se suman las complejidades relacionadas a las diferencias étnicas. Centenas de etnias y tribus aún co-existen alrededor de todo el país. Lo que la gente conoce y llama como "chinos" son los chinos de la etnia 'Han' que poco o nada tiene que ver con las etnias encontradas en las areas tribales de la provincia de Yunnan, Qinhai, Inner Mongolia, Xinjiang y Tibet por nombrar algunas. La etnia Han absoluta y rotundamente mayoritaria ha invadido, dominado y subyugado a lo largo de la historia y la mayor parte del tiempo de manera brutal a las etnias minoritarias, sometiéndolas a la fuerza a adoptar las costumbres culturales de los Han.
En el pasado esto era llevado acabo en guerras a caballos, con arcos, flechas y escudos y dominando aldeas, en el pasado cercano y el presente esto se hace a través de la subyugación económica y los traslados de grandes masas de chinos Han a las zonas invadidas.
Mao muy astutamente se dió cuenta que no había mejor manera de hacer efectiva una dominación que trasladando millones de personas a asentarse en los lugares recientemente invadidos. Nada más fácil y efectivo que invadir y dominar usando gente común (en grandes masas) luego de retirado el ejército.
Pero las minorías aún existen y abundan en todas partes de China a pesar de que el gobierno siempre las quiera barrer debajo de la alfombra, y su realidad dista en siglos de la realidad de los poderosos empresarios industriales Han de las grandes ciudades. Las realidades chinas en estos casos son diametral y radicalmente opuestas en todos los sentidos y como he dicho no hace falta más que tomarse un tren fuera de Shanghai para notarlo en primera persona.

Ahora, yo no soy economista, ni político, y muchas de las estadísticas, las tortitas de colores, las curvitas con puntitos y numeritos que salen en los diarios y las publicaciones de economía no son para mí más que dibujitos caricaturéscos mostrando una "realidad" que con mucho podría llamarse, parcial y poco me importan cuando los comparo con lo que veo y vivo en China (en este caso) como en cualquier otra parte del mundo.

Algunas imágenes del "otro lado" de Shanghai.

bicicleta chatarrera

cartoneros

barrios.

electrodomésticos

cocinando

ventana


callejones

barrios
barrios

montañas de basura

sábado 21 de junio de 2008

Colgate en China


Pollo acogotado de percha. Shanghai.

Una de las cosas que me resulta más entretenidas de andar por las calles de Shanghai y de China en general es ver como le gusta a los chinos colgar a los cuatro vientos la más amplia variedad de cosas orgánicas e inorgánicas sin distinción. Esta es una costumbre cultural se traslada desde los más pobres hasta los más ricos. Tanto en los callejones de los barrios populares como en los rascacielos de alta categoría la ropa es el hilo conductor. El paisaje urbano de China es como un gran exhibidor de los trapitos al sol más íntimos de los chinos. Si uno quiere ver cómo visten los chinos o tal chino en particular, es tan simple como deambular por la ciudad y mirar alrededor para ver felízmente el vestuario de cada persona en China. Desde los calzones de la abuela, la hasta tanga de la jovencita que se casó con el empresario exitoso, desde las medias rotas y la camiseta del abuelo hasta las camisas del político y las zapatillas del nene, todo se exhibe a la luz del día en la vidriera china.
Pero eso no termina ahí porque entre sábanas y frazadas soplando al viento se ven pollos y patos estrangulados colgando de perchas. Pescados, carnes, pollos, pantalones, camisas todo cuelga en China y el paisaje es....MARAVILLOSO!

En medio de esta selva de prendas y animales colgados los chinos se desplazan en precarias bicicletas transportando cualquier montaña de chatarra o cualquier elemento indispensable. Los chinos van y vienen de a millares por las calles, siempre en sus óxidadas y rechinantes bicicletas llevando, cosas. No dejo de preguntarme por qué y hacia dónde llevan tal o cual cosa pero no deja de fascinarme.

Aquí algunas muestras.

Sábanas, ropas y carnes.

Carnes emperchadas y elongando el cuello del pato detrás

Bombachas y carnes

ropas y multitudes

casita de cachibaches

Piel de pescados

ropas

cubiertas

garráfas

ropas

TV s.XXIII

ropas urbanas

jueves 12 de junio de 2008

Vanguardistas de la moda y la imitación.


zapatitos

Roberto* y Teté* seguramente estallarían de exaltación si vinieran a China, eso los llevaría a reformular su mítico desfile anual de la pelotudez en Punta del Este. Porque la moda China, es corolario del mal gusto y muestra fehaciente de la carencia total del más mínimo sentido estético y de la palabra "estilo".
Así es, los chinos a excepción de un pequeño puñado que se abulta como agujas perdidas en pajares, se visten mal y el "diseño" textil es probablemente uno de los más espantosos que he visto alrededor del mundo. Algo paradójico teniendo en cuenta que China es quizás la potencia textil más grande del planeta y fabrica y exporta paralelamente la ropa de gran cantidad de prestigiosas marcas occidentales.
Lo cierto es que los chinos podrán ser maestos de la falsificación y han podido elaborar fabuolsas réplicas de Dolce & Gabbana, Armani, Burberry, pero si hay algo que jamás han podido copiarse es el buen gusto y el estilo.
A veces me cuesta creer verme rodeado de millones de chinas combinando de la manera más absurda las copias fidedignas de las ropas y accesorios más añorados por las más vanidosas mujeres de occidente. Lo que quiero decir es que estas mujeres teniendo acceso a vestir las réplicas más perfectas de las grandes marcas tengan tan poca capacidad de hacer una combinación coherente de ellas. Es decir, por un lado se copia todo lo más "fashion" a la perfección pero por el otro tienen una incapacidad total de hacer una evaluación estética de los mismos y vestirlos adecuadamente. Moda que visten y que luego trasladan hasta a sus propios perros (los que no se comen).
Es algo que también trasciende las clases sociales ya que el mal gusto puede atravesar todas las clases desde la más baja hasta la más altas. En el caso de las mujeres es exacerbado y sus vestimenta transforma el cuerpo delgado y la hermosa figura estilizada de la chinas en feos mamarrachos bañados en lentejuelas de colores, bordados de oro en telas rosas,zapatos de charol amarillo, etc.
En el caso de los hombres el mal gusto es más discreto ya que visten más simple y son menos ostentosos. Se dice que los insulsos y poco llamativos trajes de los funcionarios más altos del Partido pueden costar en el orden de los 15 o 20 mil dólares sin embargo es casi imposible de notarlo.

El mercado de los "fakes" (excelentes réplicas de los originales occidentales) es un mercado que mueve millones. Las ropas con etiquetas de las marcas más caras de occidente abundan en cualquier mercado bullicioso de China. Y este mercado no se limita al textil sino que se extiende a, relojes de última generación, aparatos electrónicos, autos, motos, bicicletas. En China se fabrica todo lo original y los chinos en consecuencia proceden a copiarlo una, dos, tres, cuatro....infinitas veces en sus variantes locales y a una fracción del costo. Se dice que cuando una empresa China comienza a fabricar alguna novedad, al día siguiente tres empresas en frente ya están fabricando las copias. Aún así ambos mercados, el de los orginales y los "fakes" conviven en absoluta armonía.

El caso más asombroso a mi parecer es el de la piratería de DVD's. Creo que si me preguntaran cuál es el peor negocio que puede hacer una persona en el mundo le contestaría: ponerse un DVD club en China.
En este país podría decir que virtualmente no existe ni una película ni un CD original de música. Todo absolutamente todo es música y películas pirata. Se consiguen en inumerables puestos de la calle a toda hora pero también hay enormes negocios de venta al público con caja registradora y factura que lo único que venden son DVD's piratas. Se consigue absolutamente todo lo que uno imagine, todas las películas, series, todo vienen empacado en cajas con los títulos, las tapas, los comentarios, a color y con una calidad de imagen indistinguible de la original.
El precio de cada DVD? ronda entre 0.80 centavos de dólar y 1.20 dólares. Así es que todos en nuestras casas tenemos literalmente nuestro DVD club privado. Cuando queremos ver una película nueva, la más nueva, la recién salida del cine, solo hay que caminar una cuadra y verla esa misma noche, es cuestión de aburrirse y salir a comprarse una película. Evidentemente no existe control alguno hasta hoy en día y eso me parece increíble.

Luego tenemos las copias de libros. Recuerdo las enormes fortunas que como estudiante de arquitectura tenía que invertir si quería acceder a las mejores publicaciones de arqutitectura de Europa. Aquí en China, pan comido, la región de Guangzhou tiene infinidad de imprentas que producen diariamente las copias más espectaculares en calidad de los tomos de las mejores publicaciones de arquitectura como de todos los demás campos del arte, la ciencia, la economía, etc. Se venden al igual que los DVD's en cualquier lado y si un libro prestigioso original europueo cuesta entre 60 y 100 euros promedio, aquí en china cuesta entre 5 y 20 euros sin sacrificar más del 1% de la calidad de sus variantes originales.

La falta de control y la masividad del mercado no dejan de hacerme pensar que China funciona como un mundo aparte que se retroalimenta y se autoabastece produciendo un mercado gigantesco basado en copiar lo que hacen los demás. Fascinante. Y sacarle provecho.... HERMOSO :)

*para los lectores latinos y españoles les comento que roberto y teté son un peluquero de la farándula y una modelo retirada, famosos exponentes de la frivolidad y la estupidez argentina, reconocidos por un desfile que organizan juntos todos los años en el balneario uruguayo de Punta del Este.

Aquí algunas imágenes.












moda canina

moda canina

Y sí, un "hincha de boca"

Nibe

lunes 9 de junio de 2008

Sobre-nombres

Los chinos con mayor contacto con occidente, sobre todos los que viven en Shanghai y Beijing, desarrollaron el hábito de tener dos nombres. Por un lado su nombre original en chino y por otro un nombre occidental. Este último no es una traducción o un equivalente al nombre chino si no el que más les place. Lo eligen al azar y muchas veces lo toman más que nada de películas o series de occidente o de un nombre que les gusta como suena o muchas veces cuando cumple su etapa incluso se lo cambian.
Así, los chinos de las ciudades ricas de China viven su doble vida. Hacia los occidentales el nombre occidental, hacia los chinos el nombre chino.

Lo más gracioso es que uno ( al menos yo ) no puede asociar muchos de esos nombres a los chinos. Es decir, veámoslo a la inversa, si yo hoy me pongo un nombre chino y les digo a todos que me llamen Xue Ming, pueden pasar potencialmente dos cosas; que se caguen de risa en mi cara o que me hagan creer que tengo cara de Xue Ming. Por consiguiente, imagínense cuando una madre me dejaba una alumnita llamada Apple (manzana) y otra, Juicy (jugosa) (ambos casos reales). Por citar otros ejemplos payasos, he conocido otros/as que se hacen llamar: Abraham, Iggy, Fiby (por "Phoebe" de la serie "Friends"), Hugo y el que se lleva todos los premios a mi gusto: Jesús! Ja, imaginen la reacción cuando un chino les dice, mi nombre es Jesús Zhou. Me pregunto qué hubiera pensado él si yo le respondía: "que tal jesús, mi nombre es Zhou Guo Liang".

Cosas de chinos modernos! qué se le va a hacer...